Femicidio en Tres Isletas: dos años de impunidad y un asesino prófugo
El 7 de enero de 2024, la localidad de Tres Isletas quedó conmocionada por un crimen brutal: Mirta Irazabal , de 51 años, fue asesinada en su propia casa. El sospechoso del femicidio, es su esposo que hasta aquí ha logrado burlarse de la justicia.
Mirta Irazabal, es una víctima de femicidio. En un paraje residía junto a su asesino. La investigación determinó que Ramón Giménez, de 55 años, la ahorcó con una goma de bicicleta tras reducirla con sus manos, en un episodio de violencia que los vecinos escucharon durante la madrugada.

De acuerdo a las primeras declaraciones obtenidas de algunos conocidos de la víctima y femicida, aquel día, ya a altas hora de la madrugada se oyeron algunos gritos. Otros, contaron que era habitual las discusiones pero jamás imaginaron que terminaría con un salvaje crimen. No se sabe si el 7 de enero de 2024, Giménez había estado bebiendo y eso complicó más la situación.

La escena del crimen fue una vivienda humilde en el lote de Quinta Landeca, donde la fiscal de investigaciones Raquel Maldonado rápidamente puso bajo sospecha al esposo de la víctima. Desde ese día, Giménez desapareció. Se presume que escapó hacia los montes cercanos, aprovechando su conocimiento del terreno, y desde entonces permanece prófugo.

La fiscal Maldonado informó que se solicitó la captura inmediata del acusado y se pidió colaboración a la División de Investigaciones Complejas. La Policía del Chaco realizó múltiples operativos en la zona, pero ninguno logró dar con el paradero del sospechoso.
Sin denuncias previas
Irazabal no había radicado denuncias previas por violencia de género y Giménez no tenía prohibición de acercamiento. Hoy, a más de 26 meses del femicidio, la causa parece estancada. Giménez no usa celular, no tenía vida social activa y se mueve con cautela, lo que dificulta su rastreo. Sin embargo, surgen preguntas inevitables: ¿cómo ha sobrevivido tanto tiempo sin asistencia médica, sin medicamentos, sin recursos? ¿Quién lo protege y lo ayuda a mantenerse oculto?
La investigación permanece abierta en la fiscalía de Castelli, pero sin avances significativos. La comunidad de Tres Isletas y organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia de género reclaman que el caso no quede en el olvido y que se intensifiquen los esfuerzos para capturar al acusado.
El femicidio de Mirta Irazabal continúa sin resolución y su pareja, Ramón Giménez, sigue prófugo. La falta de resultados en la investigación genera preocupación y pone en evidencia las dificultades que enfrenta la justicia para dar con sospechosos en zonas rurales con escasos recursos tecnológicos.












