Piden mejores condiciones de trabajo en la sala sanitaria de Colonia El Paraisal
La enfermera Olga González, quien presta servicios en la Sala Sanitaria de colonia El Paraisal, desnudó una serie de preocupantes falencias con las que debe convivir día a día en la delicada tarea de promoción de la salud.
QUITILIPI (Agencia) Desde la incomodidad de trabajar con 45 grados de calor hasta la precariedad de su situación laboral, ya que es contratada municipal y le adeudan más de 10 semanas de sueldo.

"No ataco a nadie ni hago política, solo quiero mostrar la realidad que me toca vivir", manifestó indignada. La sala se encuentra a 25 kilómetros del Centro de Salud de El Palmar y a 45 de la planta urbana de Quitilipi. Cuenta con pocos mobiliarios: un escritorio, cuatro sillas, una camilla, una heladera para vacunas y un ventilador, entre otros elementos.

"Hay algo de insumos, pero trabajamos sin médicos, sin ambulancias, cubriendo una amplia zona con más de 300 habitantes pertenecientes a Pampa Esperanza, Pampa Verde, El Gualtieri, La Tambora y La Matanza", detalló la enfermera. Agregó que junto con la comunidad viene presentando numerosas notas -ya desde la gestión anterior- para mejorar las condiciones de atención de los pacientes. "Nunca vino alguien a mirar cómo trabajamos con 45 grados de calor, lo saben pero hacen oídos sordos; la intención no es atacar a nadie, sólo queremos trabajar dignamente", señaló.
"LE PONGO EL PECHO TODOS LOS DÍAS"
En comunicación con esta agencia de NORTE, Olga relató que se desempeña como único personal en la sala desde hace ocho años, pero que a pesar de ser enfermera profesional matriculada accedió mediante un contrato semanal otorgado por el municipio. "No critico al intendente porque se preocupó en hacer funcionar la sala cuando no es su responsabilidad; me habló y acepté porque soy nacida y criada en la zona, conozco mi gente", remarcó la trabajadora sanitaria. Lo que sí lamentó es que el sistema municipal ya registra un imperdonable atraso de más de 10 semanas en el pago de sus haberes.
Con respecto a su desempeño, remarcó: "No soy culpable de la situación de Salud Pública; vengo solicitando mi estabilidad laboral, ya estaría en condiciones de pasar a planta. Me duele porque hay momentos en que uno no tiene ganas de seguir así, pero pienso en la gente y le pongo el pecho todos los días. En pandemia nos aplaudían y ahora nos ignoran ¿En qué quedamos?", concluyó.










