La muerte de un joven soldado reaviva el debate sobre sueldos y salud mental
El hallazgo sin vida de Juan Marcos Gonsales, un soldado voluntario de 25 años del Regimiento de Infantería de Monte 28 de Tartagal, Salta, volvió a encender las alarmas sobre las condiciones laborales, económicas y emocionales que atraviesan miles de efectivos del Ejército Argentino.

Su muerte, ocurrida el 23 de enero de 2026 en su domicilio del barrio Villa Güemes, fue caratulada como "muerte natural" tras una autopsia que determinó insuficiencia cardiorrespiratoria sin signos de violencia. Sin embargo, el contexto que rodea el caso generó una fuerte conmoción y reabrió un debate que viene creciendo desde fines de 2025.
Gonsales era padre de una beba de apenas cinco meses y llevaba ocho años de servicio como voluntario. Aquella mañana no se presentó a su turno, lo que activó el protocolo interno del regimiento. Ante la falta de respuestas, algunos compañeros se dirigieron hasta su vivienda. Allí lo encontraron sin vida. Su esposa y su hija se encontraban fuera de la ciudad, lo que profundizó el impacto emocional del hecho.
La fiscalía a cargo de Gonzalo Vega intervino junto con la Policía de Salta y la Policía Federal. Tras realizar pericias y entrevistas, la escena fue liberada y no se detectaron indicios de delito. Pese a ello, la noticia generó un fuerte impacto en Tartagal y en el ámbito militar, donde muchos interpretaron el fallecimiento como parte de una problemática más amplia.
Un joven querido y comprometido
Vecinos, familiares y compañeros describieron a Juan Marcos como una persona respetuosa, dedicada a su familia y comprometida con su trabajo. En el barrio Villa Güemes, donde creció y formó su hogar, su muerte fue recibida con estupor.
"Era tranquilo, siempre saludaba, hablaba de su hija con orgullo", relataron allegados. Para muchos, su fallecimiento no puede analizarse de manera aislada, sino en el marco de una situación de desgaste emocional y económico que atraviesan numerosos soldados.
El Regimiento 28 y el Ejército Argentino emitieron un comunicado expresando su "profundo pesar" y acompañamiento a los familiares. Como en otros casos recientes, el mensaje fue breve y evitó referirse a posibles causas estructurales.
Una seguidilla que preocupa
El caso de Gonsales es el sexto fallecimiento de personal militar o de fuerzas afines registrado en poco más de un mes. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026 se reportaron al menos otros cinco episodios que encendieron las alertas.
Entre ellos se encuentran Rodrigo Gómez, de 21 años, hallado muerto en diciembre en la quinta presidencial de Olivos, con una carta que revelaba deudas cercanas a los dos millones de pesos; Juan Pereira, de 48 años, en Corrientes; Diego Matías Kalilec, de 21 años, de Gendarmería, encontrado ahorcado en Santiago del Estero; y Tiziano René Irrazábal, de 21 años, fallecido en Quilmes en enero de 2026.
La mayoría de estos casos se encuentran bajo investigación judicial como "averiguación de causales de muerte". Sin embargo, en muchos de ellos aparecen elementos comunes: dificultades económicas, endeudamiento, estrés y falta de contención.
Sueldos que no alcanzan
En el centro del debate aparecen los ingresos de los soldados voluntarios. Actualmente, un voluntario de segunda categoría percibe alrededor de 610.510 pesos mensuales, mientras que uno de primera ronda los 659.770. Según estimaciones recientes, esos montos se ubican por debajo de la línea de pobreza para más de la mitad de los hogares.
Con esos ingresos, muchos efectivos deben afrontar alquileres, transporte, alimentación y, en numerosos casos, el mantenimiento de sus familias. Para algunos, la única salida es endeudarse con financieras, tarjetas o préstamos informales, lo que genera un círculo difícil de romper.
A esta situación se suma la crisis del IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas, que arrastra una deuda estimada en 210.000 millones de pesos. La falta de pagos derivó en suspensiones de prestaciones médicas, psicológicas y farmacológicas en distintas provincias, reduciendo el acceso a atención en un contexto de creciente demanda.
Salud mental en alerta
Especialistas y organizaciones vinculadas a las fuerzas advierten que el impacto del estrés financiero se combina con exigencias laborales intensas, traslados frecuentes y separación familiar. Todo esto afecta la salud mental de los efectivos, especialmente de los más jóvenes.
Entre 2023 y 2025, se registraron entre 18.000 y 19.000 bajas en las Fuerzas Armadas, muchas asociadas al desgaste económico y emocional. En el Congreso, distintos proyectos impulsan mejoras salariales, fortalecimiento de la atención psicológica y programas de prevención del suicidio, aunque hasta ahora con resultados limitados.
Medios y organizaciones sociales comenzaron a hablar de "sueldos de miseria" y de una presión silenciosa que recae sobre quienes visten uniforme, pero no cuentan con recursos suficientes para sostener su vida cotidiana.

Familias que reclaman respuestas
Detrás de cada caso hay historias de dolor. La madre de Tiziano Irrazábal contó que fue ella quien encontró a su hijo e intentó reanimarlo. Los padres de Rodrigo Gómez recorrieron más de 1.100 kilómetros para reconocer el cuerpo de su hijo y denunciaron falta de acompañamiento institucional.
En muchos casos, las familias cuestionan los comunicados oficiales por considerarlos fríos e insuficientes. "Solo dicen que lamentan lo ocurrido, pero no explican nada", repiten.
Algunos familiares apuntan a la ausencia de gestos políticos de alto nivel, como condolencias presidenciales o visitas oficiales. Otros denuncian traslados precarios, demoras administrativas y escasa asistencia económica.
La falta de recursos impide, en la mayoría de los casos, iniciar querellas formales. Predomina una mezcla de resignación, bronca y reclamo silencioso.
La postura institucional
Desde el Ejército Argentino, la posición oficial se mantiene estable: se confirman los fallecimientos, se colabora con la Justicia y se abren sumarios administrativos internos. Sin embargo, se evita vincular los casos entre sí o reconocer patrones relacionados con salarios, estrés o salud mental.
Los voceros insisten en que cada situación es analizada de manera individual y que no corresponde "especular" sobre causas comunes. Esta postura genera malestar en sectores que reclaman una mirada más amplia y preventiva.
Debate pendiente
La muerte de Juan Marcos Gonsales volvió a poner en primer plano una problemática que atraviesa a las Fuerzas Armadas desde hace años: cómo garantizar condiciones de vida dignas a quienes cumplen funciones esenciales para el Estado.
Más allá de la causa médica que determinó su fallecimiento, su historia se suma a una cadena de tragedias que exponen fragilidades estructurales. Salarios bajos, endeudamiento, servicios de salud debilitados y escasa contención emocional conforman un escenario que preocupa.
Mientras familiares y compañeros despiden a otro joven soldado, el debate sigue abierto. La pregunta que resuena en cuarteles y hogares es hasta cuándo estas muertes seguirán siendo tratadas como hechos aislados, y cuándo se transformarán en el punto de partida para una reforma profunda que ponga en el centro el bienestar de quienes integran las fuerzas.










