Dante Marega: entre la memoria de NORTE y una nueva vida en el Caribe
Oriundo de Villa Ocampo, formó parte del ADN gráfico del Diario NORTE durante más de una década. Diseñador, dibujante y creador del entrañable personaje Nortín, hoy vive en República Dominicana, donde continúa animando en 2D y sosteniendo, a la distancia, un vínculo intacto con la redacción que marcó su historia.
Hay trayectorias que quedan grabadas en la memoria colectiva de un medio. La de Dante Marega es una de ellas. Su nombre está ligado a una etapa clave de NORTE, no solo por su rol técnico y creativo, sino por haber dado vida a Nortín, el personaje que acompañó durante años al suplemento escolar y se convirtió en un símbolo para generaciones de lectores chaqueños.

Nacido en Villa Ocampo y radicado durante décadas en la provincia del Chaco, Marega se incorporó a NORTE en 1993. Allí se desempeñó como diagramador, dibujante e ilustrador, y fue parte fundamental del equipo gráfico que sostenía día a día la producción del diario. Su mesa de trabajo, aún presente en la redacción, es casi un objeto de culto para quienes compartieron largas jornadas de cierre, colores, diagramación y humor cotidiano.
El nacimiento de Nortín
Nortín nació en 1993, en un contexto de urgencia y creatividad. El diario necesitaba un personaje que le diera identidad al suplemento escolar, y Dante asumió el desafío. En menos de una semana, el niño chaqueño tomó forma: un personaje pensado desde el territorio, con rasgos simples, cercanos, reconocibles, y una mirada infantil capaz de dialogar con el mundo escolar.

La creación coincidió con un momento sensible dentro del medio. Tras el fallecimiento de César Hermosilla Spak, quien estaba a cargo del suplemento, Marega quedó al frente de la parte gráfica. Nortín fue, de algún modo, una respuesta creativa en medio de la adversidad. El personaje no solo se sostuvo en el tiempo, sino que superó las tres décadas de vida simbólica: "Los personajes no mueren", resume hoy su creador.
Aunque ya no se publica en papel, Nortín sigue existiendo. Vive en animaciones, en redes sociales y en la memoria de quienes crecieron leyendo el suplemento escolar de NORTE.
El valor del trabajo compartido
Marega trabajó en el diario hasta 2005, cuando decidió explorar otro camino profesional. Se dedicó durante varios años a la mecánica dental, pero el alejamiento del medio gráfico le dejó una certeza: el trabajo individual puede ser rentable, pero no reemplaza el valor humano del equipo.
Ese fue el motivo de su regreso a NORTE años después. El compañerismo, las charlas, las bromas, el clima de redacción y el sentido de pertenencia terminaron pesando más que cualquier otra variable. "Eso es lo que más se extraña", reconoce.

Ese lazo permanece intacto. Los mensajes de antiguos compañeros, los recuerdos compartidos y hasta los sueños recurrentes en los que vuelve a diagramar el diario dan cuenta de una huella que no se borra con la distancia.
El giro de la vida y la decisión de emigrar
La pandemia fue un punto de inflexión. Entre 2020 y 2021, el tiempo de encierro y reflexión llevó a Dante y a su esposa —dominicana— a replantearse el futuro. La inestabilidad económica en Argentina, la distancia con la familia de ella y la búsqueda de una vida más tranquila terminaron de definir una decisión radical: mudarse a República Dominicana.
El cambio implicó desprenderse de todo. Vender bienes, reducir la vida a una valija de 22 kilos y empezar de nuevo. "Fue difícil, pero necesario", resume.
Hoy, instalado en Punta Cana, Marega lleva una vida que define como serena. Trabaja con animaciones 2D para redes sociales, mantiene canales en YouTube y Facebook y continúa perfeccionándose técnicamente. No se trata de grandes ingresos, pero sí de estabilidad, previsibilidad y ausencia de estrés.

Dibujar en 2D, incluso en tiempos digitales
En un mundo dominado por lo tridimensional y lo inmediato, Dante eligió sostener el 2D. No por nostalgia, sino por convicción. Su formación en historieta y animación tradicional se transformó en una fortaleza al adaptarse a las redes sociales. "Vi que por ahí venía la mano", explica.
Sus animaciones encontraron buena recepción. Los comentarios positivos superan ampliamente a las críticas, y eso funciona como termómetro creativo. Nortín, incluso, tuvo que adaptarse culturalmente: dejó de ser exclusivamente chaqueño para "dominicanizarse" y dialogar con el nuevo entorno sin perder su esencia.
Identidad, adaptación y pertenencia
La adaptación fue rápida. La sociedad dominicana lo recibió con amabilidad, curiosidad y respeto. Su condición de argentino despierta simpatía, sobre todo en tiempos donde el fútbol y Messi funcionan como pasaporte cultural. En su barrio, ya es conocido como "el argentino", una marca que lleva con orgullo.
La vida cotidiana transcurre sin sobresaltos. No hay inflación, los precios se mantienen estables y la mayor preocupación es decidir a qué playa ir el fin de semana. Un contraste fuerte con la vida que dejó atrás, pero que no borra los vínculos afectivos.
NORTE como casa
A pesar de la distancia geográfica, NORTE sigue siendo casa. La redacción, los compañeros, las anécdotas y los nombres propios forman parte de una identidad profesional que Dante Marega no abandona. Su historia es también parte de la historia del diario.
Entre la memoria gráfica del Chaco y las playas del Caribe, el creador de Nortín sigue dibujando. Con la misma paciencia, el mismo humor y la misma convicción de siempre: que las historias bien contadas —y bien dibujadas— nunca se terminan.












