China invade el ropero de los argentinos: importaciones textiles desde ese origen llegan al 70%
Según datos que releva la entidad, entre enero y octubre, las importaciones totales de productos textiles e indumentaria alcanzaron las 332.696 toneladas y USD 1.450 millones, con categorías como Prendas en picos históricos.
La apertura importadora es uno de los aspectos de la política económica argentina más cuestionados por el arco industrial y comercial. Uno de los sectores más afectados es el textil, desde donde distintas voces vienen advirtiendo hace tiempo los impactos. Tanto que un reciente informe de la Fundación Pro Tejer advirtió que China ya representa el 70% de las importaciones textiles, un nivel considerado el máximo histórico.

Según la fundación, que representa a actores de todo el país de la cadena textil y de indumentaria, "la avalancha de importaciones —especialmente provenientes de China— avanza sin parar en un contexto de desregulación, atraso cambiario y eliminación de controles aduaneros".
El avance de China se plasma, de acuerdo con la entidad, en la "irrupción de plataformas digitales como Shein, AliExpress y Temu; de igual forma que con el "desmantelamiento y falta de aplicaciones para el comercio leal", y también por la simplificación del régimen de courier. Acerca de ese último punto, las medidas del gobierno argentino se orientaron a hacer más simple el sistema para recibir paquetes del exterior, que tiene dos modalidades: Personal/Pequeños Envíos (compras online, hasta USD 3.000 por envío, con franquicia de USD 400 sin aranceles y solo IVA sobre el excedente, y límite de 5 envíos/año) y Comercial (importación simplificada para emprendedores, sin límite de envíos anuales ni de unidades, pero con límites de peso y restricciones de productos).
El último boletín económico sectorial de Pro Tejer revela que entre enero y octubre de 2025, las importaciones de productos textiles e indumentaria alcanzaron las 332.696 toneladas y USD 1.450 millones, lo que representa un aumento del +89% interanual en cantidades y +61% en valores.
En ese período, todos los rubros registraron aumentos en sus cantidades y montos importados. A su vez, en todos los casos las cantidades aumentaron más que los montos importados, lo que significa que se está importando a menores precios que los del año pasado.

En números concretos, las materias primas importadas crecieron un 51% en toneladas (23.145 ton.) y 34% en dólares (USD 52 millones); los hilados, aumentaron un 58% en toneladas (49.694 ton.) y un 34% en dólares (USD 116 millones); los tejidos planos, +58% en toneladas (49.446 ton.) y +19% en dólares (USD 180 millones); los tejidos de punto, +140% en toneladas (94.753 ton., récord histórico) y +74% en dólares (USD 202 millones); y las prendas, +166% en toneladas (32.324 ton., récord histórico) y +102% en dólares (USD 577 millones).
Desplazamiento de la producción nacional
"Lo que parece una oportunidad para el consumidor es, en realidad, un problema estructural: precios artificialmente bajos, productos sin controles y un ingreso masivo de prendas de menor durabilidad que desplazan producción y empleo local", alertó Pro Tejer.
En esa línea, la fundación resaltó también que se trata de "competencia desleal" dada por la sobreproducción de utrafast fashion (lo que significa producir cantidades masivas de ropa barata y desechable); por los subsidios estatales al transporte internacional puerta a puerta de marcas chinas; por los costos laborales del sudeste asiático extremadamente bajos; y por un régimen de courier exento de aranceles y otros impuestos.

Pro Tejer marcó además que, mientras Argentina desregula, el mundo va en sentido contrario, porque Francia aplica regulaciones para el ultrafast fashion con un eco-impuesto por prenda y prohibición de publicidad desde 2026; y Estados Unidos endurece sus controles aduaneros para evitar subfacturación y trabajo forzoso, además de eliminar requisitos que permitían importar pequeños paquetes con beneficios impositivos.
Uno de los momentos más difíciles
Mientras tanto, la fundación advirtió que "la producción nacional atraviesa uno de sus momentos más difíciles", con caída de la actividad, de la utilización de capacidad instalada y con el empleo que se resiente en toda la cadena textil–indumentaria.

Así, sostiene que "el riesgo es la pérdida de capacidades productivas, mayor dependencia externa y una desindustrialización que condiciona el futuro del país".
"Lo que está en juego es el futuro productivo del país y la posibilidad de sostener los 500.000 empleos que dependen de la cadena textil e indumentaria", alerta finalmente.
Caída del 20% en la producción del sector
Según datos del último boletín económico sectorial que publica la fundación Pro Tejer, en septiembre de 2025, la industria textil registró una caída de -20% interanual de su nivel de actividad. Pero si se compara con dos años atrás, se observa una contracción del -27,8%.
En el acumulado enero-septiembre de este año, la producción textil se contrajo -1,1% contra igual período del año anterior. A dos años vista, se observa una caída del -18,9% de la actividad.

La fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado cayó -14,2% interanual en septiembre de 2025. Y si se contrasta con igual mes de 2023, se ve una caída del -11,4%. En el promedio enero-septiembre de 2025, la actividad de indumentaria, cuero y calzado cayó -0,3% al comparar con enero-septiembre de 2024 y cayó -10,5% al comparar con el mismo período de 2023.
En cuanto a las ventas reales en supermercados de prendas, calzado y textiles de hogar, la fundación revela que registraron un crecimiento de +26% interanual en los primeros 9 meses del año. En cuanto a las ventas reales en shoppings de indumentaria, prendas y marroquinería, estas crecieron +1% respecto a enero-septiembre de 2024 y cayeron -2,2% si se comparan contra dos años atrás.
En ese punto, la entidad aclara que gran parte de las ventas "se están haciendo a precios por debajo de los costos, con rentabilidad negativa", y que gran parte del consumo se orienta a productos importados.










