"El nuevo modelo de dominación en Latinoamérica es el narcoestado autoritario"
Es una de las diez referentes del pensamiento latinoamericano. En diálogo con NORTE analizó los cambios producidos en la Argentina.

La académica Luciana Cadahia integra el Consorcio de Programas de Teoría Crítica y en 2024 la revista española La Vanguardia la ubicó entre diez referentes del pensamiento latinoamericano. La filósofa dialogó con NORTE sobre los procesos de gobierno en Latinoamérica y concretamente de la Argentina.
"Me interesa estudiar la tensión que puede emerger entre prácticas emancipatorias y prácticas fascistas, sobre todo por lo que está pasando ahora mismo, porque el gobierno de Javier Milei es la primera experiencia de un gobierno fascista en nuestro país", introdujo.
Otro proyecto
En octubre la filósofa fue invitada a exponer en un espacio de la UNNE, a partir de sus estudios en la filosofía de lo popular y dentro de lo emergente en experiencias emancipatorias.
Consultada de un escenario en el que los sectores populares vuelvan a conectar con otro proyecto de país, respondió que no solo en la Argentina, sino en el continente y también en el mundo, se está reorganizando la construcción de lazos sociales.
En otras palabras consideró que se rearman procesos sociales sobre cómo se van a relacionar entre sí los seres humanos y con la realidad mientras las fuerzas reaccionarias tratan de tener un control oligárquico y autodestructivo de la economía y la sociedad.
"Esto es lo que representa Javier Milei y hay una parte del pueblo argentino dispuesta a seguir apoyándolo, pero también hay otra parte que en la política, el trabajo, la cultura, las universidades, está tratando de reinventar una conexión emancipatoria con lo popular", describe.
Definiciones
Cadahia sostiene que el nuevo modelo dominación imperial en la región es un modelo de narcoestado autoritario. En su definición el modelo impulsado por Estados Unidos tiene las expresiones más representativas en Colombia y México.
Pese a observar los primeros síntomas en el país su mirada sobre el futuro es optimista: "Creo que el campo popular siempre ha sabido recuperarse y reorganizarse en una clave emancipatoria. Eso pasa también por ser muy conscientes de que el otro lado, llamado fascista, es un entramado económico del narcotráfico", aseguró.
Tres factores
Al explicar los procesos políticos y de representatividad en la Argentina, Luciana Cadahia analiza varios factores. "Se juntaron varios elementos. Por un lado no hay que subestimar la capacidad de orientación de la opinión en función de los intereses de determinados sectores privados. Y los conglomerados mediáticos, los medios de comunicación corporativos responden a intereses económicos de las oligarquías locales y globales", analizó.
Una práctica que a su vez sostiene que ataca a las fuerzas del campo popular, con la estigmatización de los feminismos, la izquierda, los pueblos originarios y el peronismo. "Eso va permeando en los ciudadanos va creando un malestar que lo identifica con un supuesto culpable. Y no es solo un fenómeno nacional, es un global".
"A eso se suma a una profunda crisis económica que el gobierno de Alberto Fernández, que a su vez fue originada en el gobierno de Mauricio Macri a raíz de la deuda externa. No hay que olvidar que Macri tomó la deuda más grande que en la historia del Fondo Monetario Internacional y que los capitales fueron fugados".
A la crisis económica y a lo mediático suma un tercer elemento de orden cultural. "Tiene que ver con que el argentino es una excepción en Latinoamérica y con una larga historia racista su mirada se ha centrado en la figura del único imaginario posible de un pueblo blanco que solo debe mirar a Europa. Incluso todo lo que no es Buenos Aires recibe el término "el interior". En ningún país latinoamericano se considera así a sus provincias o regiones, porque supone un lugar no deseado, del que se quiere salir. No hay nada más racista".










