Nace una esperanza para el algodón argentino
De la mano de la biotecnología, el INTA y el semillero Gensus presentaron en sociedad una salida para el sector algodonero, con un nuevo desarrollo genético.
Los productores algodoneros venían planteando: "Queremos nuevas variedades… queremos ser como Brasil". La demanda tiene sus controversias porque los productores brasileños tienen altísimos costos que los pagan sin chistar, como el reconocimiento a la propiedad intelectual, y para ello deben realizar hasta seis tratamientos fungicidas y dieciocho aplicaciones de insecticidas por ciclo, mientras que en Argentina, estos números son mucho menores, lo que representa una diferencia significativa en términos de costos.

Sin embargo, en el INTA y en el semillero admiten que no se pueden quedar de brazos cruzados: la genética del algodón argentino está rezagada en comparación con Brasil, que utiliza variedades más avanzadas, como Bollgard 3, mientras que Argentina sigue utilizando Bollgard 1.
A todo ello, "el nuevo camino del algodón" es la respuesta que la Argentina le da a este desafío.
En este tren, y en el marco de la Fiesta Nacional del Algodón edición 2025, Gensus e INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) consolidaron una nueva y estratégica etapa de cooperación tecnológica mediante la firma de dos convenios que fortalecen la articulación público-privada mantenida desde 2018.
Estos acuerdos impulsan el desarrollo genético y biotecnológico del algodón argentino y marcan un cambio en el modelo de vinculación público-privada, pasando de la transferencia tradicional a un esquema de innovación colaborativa, dentro del programa "El Nuevo Camino del Algodón".
Es que, "de aquí a dos o tres años más, van a aparecer alrededor de 10 variedades con eventos nuevos. Entre ellos los más significativos son los resistentes a glufosinato, BT, RR", le explicó a este periodista el genetista del INTA Sáenz Peña, Mauricio Tcach.
CO-CREACIÓN Y VALIDACIÓN DE NUEVAS VARIEDADES
El convenio con la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Sáenz Peña (Chaco) apunta a la co-creación y validación de nuevas variedades de algodón en distintos ambientes productivos del país, fusionando conocimiento científico con experiencia regional. Permitirá seleccionar hasta un 4% del banco total de las líneas genéticas disponibles en el INTA e introducir eventos transgénicos y mutagénicos en los mejores materiales.
TOLERANCIA A 2,4D
El convenio con el Centro de Investigación del INTA en Castelar (Buenos Aires) promueve la investigación biotecnológica aplicada, lo que permitirá conferir tolerancia a deriva de 2,4D en diferentes materiales, considerado un avance clave para el manejo sostenible del cultivo.
De este modo, se observa claramente que se ha definido como meta al 2030 el nuevo camino del algodón.
Ambos convenios se enmarcan en la hoja de ruta de este proyecto -ENCA 2030-, que busca duplicar la producción y rendimientos en fibra, triplicar las exportaciones y generar valor agregado desde la semilla. Los pilares son la innovación, la sustentabilidad y la trazabilidad.
VOCES DE APOYO
La relación entre ambas instituciones se remonta a 2018, mediante la firma de un Convenio de Vinculación Tecnológica. En ese lapso, la empresa invirtió en el lanzamiento comercial de variedades licenciadas, posicionamiento de marca, trazabilidad, captura de valor, conservación de la calidad varietal, expansión internacional, transferencia tecnológica a productores y defensa de la propiedad intelectual.
"El nuevo camino del algodón es una arquitectura de innovación abierta que articula ciencia, tecnología y producción. Apostamos a un modelo donde los avances en genética y biotecnología se traduzcan en resultados concretos para los productores y en más competitividad para toda la cadena", destacó Alejandro Fried, director de Gensus.
Por su parte, Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, resaltó que este proceso de cooperación tecnológica potencia el desarrollo regional, la productividad y la sostenibilidad del algodón argentino.
Mauricio Tcach, del INTA EEA Sáenz Peña, destacó: "Arrancamos esta vinculación con Gensus en 2018 hasta hoy, de producir semillas en contra estación en EE.UU. Eso nos permitió medir si nuestro germoplasma era competitivo y comprobamos que sí. Hoy generamos eventos y tenemos alianzas con otras empresas en el mundo".
Principales ejes del programa "El Nuevo Camino del Algodón"
El ENCA 2030 establece metas claras: Nuevas tecnologías y variedades, incorporando biotecnología, selección genómica y edición génica. Se suma a ello, la innovación abierta y articulación público-privada, con convenios de I+D+i junto al INTA, universidades y empresas tecnológicas.
Se habla allí de la sustentabilidad y trazabilidad, que son fundamentales para fortalecer la cadena de valor, y finalmente la legalidad y programas de certificación, como "Semilla Segura" y "Sembrá Evolución Algodón", orientados a mejorar la calidad y la transparencia del mercado.










