La Brigada Ambiental monitorea a un ejemplar de mono carayá en Resistencia
Las autoridades piden no alimentarlo ni interferir en su rutina y aseguran que está adaptado al entorno urbano.
Resistencia tiene un nuevo personaje urbano: Jacobo, el mono carayá que desde hace meses recorre techos, árboles y cables eléctricos de distintos barrios. Su presencia genera asombro, ternura y también preocupación entre los vecinos, que lo ven desplazarse con total naturalidad por zonas cada vez más céntricas.

El coordinador de la Brigada Operativa Ambiental (BOA), Daniel Piedrabuena, confirmó en NORTE TV, que se trata de un solo ejemplar y no de varios, como algunos sospechaban. "Es el mismo mono. Lo bautizaron Jacobo en ciertas zonas y en otras lo llaman Carlitos. Los vecinos están atentos y lo siguen viendo pasar todos los días", explicó Piedrabuena.
El rescatista, que monitorea al animal casi a diario, detalló que Jacobo mantiene una rutina: "Del mediodía hacia la mañana está por la zona de Sarmiento hacia Wilde, y por la tarde se cruza hacia Güemes. Tiene su horario", comentó entre risas.
Un habitante urbano
Jacobo, que se mueve principalmente por los cables, se ha adaptado a la vida en la ciudad. "Es un mono bastante mediático. Está acostumbrado a los bocinazos y a la gente que le grita desde abajo. Incluso hay vecinos que intentan alimentarlo, pero eso no debe hacerse", advirtió el especialista.

Desde la BOA insisten en no interferir con el comportamiento del animal ni ofrecerle comida. "Nosotros no debemos interferir con su hábito. Él decidió por sí solo adaptarse al entorno urbano, y nuestra función es monitorearlo y protegerlo sin invadir su espacio", aseguró Piedrabuena.
En los recorridos de la brigada se comprobó que Jacobo se alimenta principalmente de coquitos, hojas y brotes verdes, productos naturales que encuentra en los árboles. "Esa es su dieta principal. Lo que hay que evitar es darle pan, galletitas o masitas, porque le hace mal", recalcó.
Riesgos y convivencia
Si bien el mono se desplaza con agilidad entre los cables, existe un riesgo latente de electrocución. "Hasta ahora no sufrió ningún accidente, pero siempre existe ese peligro. Por eso pedimos a los vecinos que lo observen desde lejos y no intenten acercarse", indicó Piedrabuena.
También aclaró que, pese a ser un animal silvestre, Jacobo no es agresivo. "Tiene una actitud defensiva, no de ataque. Si alguna vez reacciona, será solo por miedo o para protegerse", explicó.

Consultado sobre la posibilidad de capturarlo o trasladarlo, Piedrabuena fue categórico: "No hay un método adecuado que no implique estrés o riesgo para el animal. Queriendo hacer un bien, podríamos hacerle un mal. Él ya adoptó este hábitat urbano y debemos respetarlo".
Un símbolo chaqueño
Para muchos resistencianos, Jacobo ya es parte del paisaje urbano, una especie de "embajador natural" que recuerda la riqueza ambiental de la región. "Es parte nuestra. Es algo cultural, como una nueva versión del perro Fernando", bromeó el integrante de la BOA.
Antes de despedirse, Piedrabuena dejó un mensaje claro: "Apreciemos su belleza, aprendamos a convivir con él y no intentemos domesticarlo. Resistencia es una ciudad privilegiada por poder convivir con fauna silvestre en libertad".
Temas en esta nota

Murió el carayá hallado herido en el barrio Parque Autódromo

Rescataron a un mono carayá herido en el barrio Parque Autódromo de Resistencia

El encuentro con un mono carayá en pleno campus de la UNNE
Biodiversidad chaqueña y la importancia de cuidar nuestra fauna

Demoran a dos personas por robo: también ofrecían en venta un mono carayá
Quitilipi

Alarma en Misiones y Corrientes por casos de fiebre amarilla en el sur de Brasil

Rescataron a un mono carayá en un barrio porteño
Maltrato animal











