Cristian Ocampo: "La suba del riesgo país es un síntoma de fragilidad"
El ex ministro provincial considera que el aumento del indicador es una señal de desconfianza del mercado hacia el plan económico. "El gobierno nacional llega a las elecciones con el combustible en cero", alerta.

Los vaivenes en la cotización del dólar, el nivel de reservas y la lectura que puede tener el resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires de hoy hace que se transiten jornadas complejas marcadas por la incertidumbre de lo que puede ocurrir en el corto y en el mediano plazos.
Para ello, una variable que siempre es clave para medir el pulso de la evaluación que hace el mercado en su conjunto de una gestión de gobierno es la del riesgo país, que no es otra cosa que la calificación que se otorga a un Estado para cumplir sus compromisos.
NORTE dialogó con el exministro de Hacienda, Cristian Ocampo, que observa un panorama preocupante por las últimas acciones de la Casa Rosada, que se agrava por las declaraciones de las principales autoridades de entender que este es el camino correcto para Argentina.
"Con el riesgo país no hay matemáticas, te marca que hay gente que no está confiando y es un síntoma de fragilidad si el riesgo país sube, es porque no se está dando la credibilidad, no hay fundamentos como para creer que la deuda es pagable,", consideró.
En esa línea, puso en duda hasta dónde se puede sostener una política que tenga como horizonte de salida la restricción de gastos.
"Se comprimió tanto que el ajuste ya no sirve, no se encontró un equilibrio encontrando gastos", expresó.
Ocampo marca como principal crítica hacia el modelo del presidente Javier Milei es la falta de estímulos a las actividades productivas y por el contrario lo más redituable terminan siendo las acciones financieras.
"La transferencia de recursos que hay de la sociedad hacia los sectores especulativos, fondos de inversión o bancos es muy grande, este es el error del modelo, hay plata o poco plata pero se la damos a los que más tienen", consideró y remarcó que mientras se proyecta una inflación menor al 30 por ciento, la Nación paga intereses de entre un 60 y 70 por ciento a los tenedores de bonos es peso, todo para que renueven los títulos y no terminen inclinándose por la compra de dólares. Respecto de lo que considera que deba efectuarse para atender esta situación, el exministro que se debe invertir en la generación de demanda agregada, incentivar el consumo a través de mejores salarios y con ello se traería beneficios a comercios e industrias y por consiguiente el aumento de la recaudación para el Estado.
"Es importante lo que pueda ocurrir en las elecciones, porque un resultado adverso para el gobierno nacional es un claro mensaje que la ciudadanía prefiere un cambio de rumbo", cerró.
FRAGILIDAD
Consultado por la situación provincial, indicó que el Chaco también se encuentra en una situación endeble producto de la dependencia de las transferencias de recursos que pueda hacer la Nación.
"La provincia solamente está pagando salarios, hay adelantos de coparticipación por un nivel tan alto que marcan la extrema vulnerabilidad de las cuentas públicas", explicó.












