Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
“Falta un permiso clave”

Mendoza: imprevista demora en la llegada del mega-reactor de IMPSA a YPF

El traslado del imponente reactor de 456 toneladas a la destilería de Lujàn de Cuyo sufrió un freno inesperado.

reactor-impsa-ypf.jpg

   La estructura, de 38 metros de largo, debía llegar este domingo a la refinería de Luján de Cuyo, pero la caravana se detuvo este viernes en la intersección de calle Boedo y Acceso Sur, Mendoza. El motivo: falta la autorización de Vialidad Nacional para circular por la Ruta Internacional 7, tramo imprescindible para completar el recorrido.

  Sin ese permiso, el cronograma original queda en suspenso. Las autoridades provinciales y la empresa a cargo del operativo mantienen activo el dispositivo de escolta, pero admiten que el avance dependerá del visto bueno burocrático. De no llegar a tiempo, el reactor podría quedar varado más de lo previsto, sumando un nuevo retraso a este inédito transporte industrial.

Una pieza clave para la nueva producción de YPF

   El reactor será el corazón del proyecto de YPF para producir diésel de ultra bajo azufre, con apenas 10 partes por millón (ppm), frente a las 50 ppm del combustible convencional. Esta tecnología reducirá el impacto ambiental y ampliará en más del 30% la capacidad de la refinería, actualmente de 19.500 m³ diarios.

   El proyecto forma parte de una inversión de u$s 600 millones que también permitirá procesar más petróleo de Vaca Muerta. La planta de Luján de Cuyo, segunda en tamaño y tecnología en la Argentina, refina el 25% del gasoil y el 20% de las naftas de YPF, abasteciendo a 14 provincias. La ampliación apunta a reforzar especialmente la producción de Infinia Diesel.

El reactor y su proceso

   Se trata de un reactor de hidrodesulfuración, donde el combustible es tratado con catalizadores a alta temperatura para remover el azufre. Es una pieza de ingeniería inédita en el país, construida íntegramente en la planta mendocina de IMPSA, en Rodríguez Peña, en un contrato de u$s 8,13 millones ejecutado en 21 meses.

reactor-impsa-ypf2.jpg

   El equipo pesa 456 toneladas (570 con el soporte), mide 38 metros de largo, 6,7 metros de ancho y 7,8 metros de altura sobre el transporte. Su fabricación requirió 300 trabajadores de 60 especialidades, 90 toneladas de soldadura hecha a medida y componentes de cinco países. Cada soldadura circunferencial demandó 12 días continuos de trabajo a 220 °C, y el interior fue recubierto con acero inoxidable tipo 347 para resistir los fluidos de proceso.

De IMPSA a Luján de Cuyo

   IMPSA, tras superar una crisis que la llevó de empresa privada a estatal y nuevamente privada de capital extranjero, logró finalizar el reactor junto a otros elementos clave, como hornos, para la ampliación de la planta. El traslado está a cargo de Traspalet, empresa vinculada al mismo grupo industrial.

   Ahora, la llegada de esta pieza estratégica para el futuro energético del país está en manos de un permiso administrativo que definirá si el avance continúa este domingo o queda postergado.

Notas relacionadas
Te puede interesar