Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Serie estrenada por Amazon Prime Video

Menem: una serie más cercana a la fábula que al documento político

Con algunos momentos muy graciosos y otros muy oscuros, Ariel Winograd construye otro acercamiento a los años 90 en la Argentina.

Además de ser el mejor director de comedias de los últimos tiempos en el escenario audiovisual argentino, primero en el cine y más recientemente en miniseries producidas para las plataformas de streaming, Ariel Winograd es un autor. El personaje principal de sus creaciones es siempre el mismo, matizado con distintas variantes en cada nueva aparición: una figura, por lo general masculina, convencida de que puede llegar mucho más lejos de lo que la realidad y su propio talento le imponen.

nor110725-014f01.jpg
La serie esta protagonizada por Griselda Siciliani (Zulema Yoma) y Leonardo Sbaraglia (Carlos Menem).

Detrás de esa conducta hay sueños, ambiciones y una valoración de sí mismo tan elevada y tan artificial que le impide anticiparse al momento inevitable del derrumbe, tan ruidoso y desmesurado como el momento del encumbramiento. Esa caída se siente sobre todo en el cuerpo y en el ánimo. El personaje de las ficciones de Winograd vive su apogeo a partir de sensaciones y efectos que resultan casi siempre artificiales. El costo de la decadencia, en cambio, es bien tangible. Duele de verdad.

La creación más reciente de Winograd comienza con uno de los peores momentos en la vida de su protagonista. Estamos en marzo de 1995 y en la Quinta de Olivos amigos, familiares y funcionarios rodean al presidente Carlos Saúl Menem en las horas posteriores a la trágica muerte de su hijo. En un momento la cámara se acerca a alguien en particular. Con el tiempo descubriremos que se trata de Olegario Salas, un modesto fotógrafo riojano originalmente dedicado en su provincia a todo tipo de acontecimientos sociales.

La trama nos llevará de inmediato, a partir de ese sombrío momento inicial en un largo flashback hacia el pasado. Exactamente ocho años atrás, cuando Menem puso en marcha su campaña presidencial soñando por entonces con la utopía de un triunfo sobre Antonio Cafiero en la única gran elección interna de verdad que tuvo el peronismo en su historia. La realidad se dio vuelta y aquel "Síganme" original que había empezado como una aventura solitaria y casi folclórica terminó con el riojano en la Casa Rosada como el hombre más poderoso de la Argentina.

Desde el vamos queda en claro que la vida de Menem y de su entorno durante ese lapso no va a soslayar ni ocultar los principales hechos de ese tiempo que lo tuvieron como protagonista, pero más clara todavía es la decisión de no convertir esta miniserie de seis episodios en una miniserie política.

En todo caso, la realidad de ese tiempo funciona como excusa y disparador de otra clase de búsquedas. A Winograd, por las razones apuntadas al principio, le fascinan personajes como Menem. Y también, como lo demuestra la serie que hizo alrededor de la figura de Guillermo Coppola, parece sentir una atracción irresistible por todo lo que ocurrió en la Argentina durante la década de 1990. Años llenos de excesos, exuberancias varias, historias de ascensos veloces y de ejercicios vanos y caprichosos, sobre todo desde el poder, que terminaron reconfigurando por completo a la Argentina. (Publicado en La Nación)

Más de Menem, la serie+ Ver todas
Te puede interesar