La metalmecánica chaqueña muestra su ingenio al país
A pesar de las difíciles circuntancias que atraviesa la economía del país, la innovación tecnológica con acento provicial llega a diferentes puntos de Argentina.

SÁENZ PEÑA (Agencia). "Mis padres tomaron la decisión de trasladar toda la familia desde Córdoba al Chaco en los años 90. Fue un cambio de vida total, pero basado en una visión de futuro. Incluso mi abuelo, con 65 años, decidió venir al Chaco en busca de nuevos horizontes. Con solo segundo grado terminado, logró levantar una fábrica, una industria, y nunca se rindió", comenzó contando a NORTE el empresario metalmecánico Juan Pablo Seri, que encabeza una empresa familiar que ya está en boca de todos por su invención: una herramienta para control agroecológico de malezas.
"Con esta herramienta se controla las malezas sin mover el suelo, utilizando un sistema desarrollado aquí en Pinedo", explicó Seri, un metalmecánico de General Pinedo que con su empresa familiar lograron convertir al sistema BES (Beneficio Económico Sustentable) en una herramienta multifunción. Creado inicialmente para el control mecánico de malezas, el sistema también se puede adaptar para prestaciones adicionales, como la siembra de pasturas.
"Con la incorporación de las sembradoras neumáticas Spin de Yomel, se pueden implantar pasturas o granos finos, a la par que se le agregó cilindros Terra Force", que permite ampliar la oferta para el productor agropecuario.
A más de treinta años de haber comenzado el camino en tierras chaqueñas, Juan Pablo Seri remarca que la esencia de su empresa sigue intacta: sostener el trabajo con esfuerzo, innovación y visión. "Estamos en 2025 y seguimos apostando todos los días. El sueño de mantener la empresa viva, con honor, con trabajo, es un desafío constante. Siempre le pido a Dios que no me quite la ilusión ni las ganas de seguir innovando", confesó.

INNOVAR ES LA NECESIDAD DEL EMPRENDEDOR
Esa capacidad de innovar no es solo una intención, sino una acción concreta. Seri recordó que hace más de una década comenzaron a trabajar con el control mecánico de malezas, una tecnología que en aquel entonces no era tendencia. "Lo presentamos hace diez años. En ese momento era solo una necesidad puntual de un productor, que pasamos del papel al campo con prueba y error. Pero tuvimos esa pequeña visión de pensar: "esto es lo que se viene". Y no nos equivocamos", dijo.
Hoy en día, esta técnica es aplicada por muchas empresas del sector. "Es un orgullo ver que fuimos pioneros, que tiramos la primera raya en ese dibujo. Ahora el desafío es volver a innovar, seguir sobre ese mismo camino", destacó.
En ese contexto, también puso en valor la relación de cooperación entre colegas, como su vínculo con Gerardo Wochuck de Las Breñas. "Tenemos una amistad extraordinaria. Él fue uno de los que me dijo hace mucho tiempo que esto era la tendencia que se venía. Y hoy lo estamos viendo, por los altos costos de insumos y por la demanda de mercados internacionales como Europa".
La reflexión de Seri apunta también a la necesidad de ampliar horizontes. "Uno a veces se pregunta si tanto desarrollo vale la pena para fabricar una o dos máquinas. Pero no hay que quedarse con la mirada local. Hoy competimos a nivel país y a nivel mundo. Hay que mirar más allá, salir de la región, pensar en el resto del país y en mercados internacionales", concluyó.s











