Una alternativa de una familia campesina en Mesón de Fierro
Bien temprano en la mañana, abrigada y con una sonrisa, Adriana Kizur sale a controlar sus chivas. Es médica veterinaria, egresada de la UNNE, pero también es productora de ganado caprino, su pasión, junto a la de su esposo y sus hijas. Son un ejemplo de aquellos que inversamente a lo que otros hicieron, viviendo en la ciudad resolvieron radicarse en el campo.
SÁENZ PEÑA (Agencia). Adriana y su familia tienen perfectamente definido a dónde apuntar con su producción caprina, incorporando genética y tratando de usar todo lo que la tecnología les permite. Esta actividad les demanda tiempo y Adriana junto con su esposo dividen las tareas diarias en las que también apuestan a la granja con un plantel de gallinas ponedoras.

En la zona de Mesón de Fierro, Adriana Kisur, quien es médica veterinaria y productora caprina, innova con una nueva raza que promete duplicar el rendimiento en leche.
Con imágenes tiernas de cabritos recién nacidos, la veterinaria transmitía a través de las redes sociales su alegría por el primer nacimiento de la raza Saanen, con la que están innovando en su establecimiento.
Con un amplio conocimiento en la temática, producto de años de estudio y de prácticas a campo, la profesional relató que "empezaron a parir las cabras lecheras, la raza se llama Saanen, que vendría a ser como el Holando Argentino en las vacas, pero traducido a cabra".
Esta nueva raza es una adquisición que realizaron en Córdoba ya que no se consiguen en nuestra provincia.
Dentro de las características especiales de la raza Saanen se destacan que "producen el doble o el triple de lo que puede llegar a producir una cabra criolla, la curva de lactancia es más larga. Una cabra criolla puede llegar a dar dos o tres litros de leche, después de los dos meses de parida, la cantidad de tiempo que está en producción es corta. En el caso de las cabras lecheras, como estas, la curva de lactancia se prolonga hasta los 8 o 9 meses".
Innovación
El hecho de no disponer de otras experiencias cercanas con esta raza de animales, implica una observación constante para verificar el grado de adaptación de los animales traídos de la zona de Dean Funes. Allí, según explica la productora, las condiciones climáticas son parecidas a las del Chaco en buena parte del año, y fue uno de los factores importantes a la hora de tomar la decisión de traer animales adultos: "Son cabras de dos partos, animales que ya están desarrollados en producción, lo que tiene muchas ventajas. Pero también tenés el tema de la adaptación, del cambio de querencia, como le dicen en el campo, que a veces depende mucho del animal, de la crianza".
Las cabras Saanen ya llevan un mes y medio en el predio, y su adaptación parece ser muy buena, incluso para las cabras que llegaron preñadas.
El desafío de la alimentación
Gracias al conocimiento en la materia, Adriana Kisur y su familia realizaron un trabajo responsable de previsión en cuanto a la disponibilidad de alimento para los animales. Es así como, gracias a la planificación, hoy disponen de suficiente pastura.
Analizando el esquema posible para la cría de este ganado, la veterinaria sostiene que "el tema de la cabra es un tema interesante porque buena parte de la alimentación se puede manejar con lo que da el monte, por lo menos un 30 o 40 por ciento de lo que come el animal lo busca en el monte, en el ramoneo".
Además en el establecimiento trabajaron intensamente para establecer pasturas: un lote de 5 hectáreas de grama Rhodes, y cerca de 40 hectáreas de alfalfa, de las cuales una parte se utiliza para las cabras.
Con el orgullo de la tarea cumplida, Kisur dice: "Mis cabras no van a pasar hambre, ni hay este bache invernal, porque siempre planifiqué la forma de trabajo para que ellas tengan comida en el invierno".
Modelo de producción
El modelo de producción lechera implica un proceso con tiempos ajustados a los partos. En el caso de las cabras, explica la profesional, hay un período donde se la deja con el cabrito. Y en el caso de sus animales, serán entre 15 y 20 días en los que no se las ordeña. Para julio aguardan el grueso de los partos, por lo que esperarán que el lote "se empareje" para comenzar las extracciones.
Con este esquema, la expectativa para un futuro cercano es producir unos dos o tres litros de leche por cabra, por día en un período de por lo menos 4 meses. Todas las mediciones, datos y comparaciones podrán hacerlas recién una vez pasada la temporada completa.










