India salvó a KTM de la ruina
KTM no la estaba pasando bien. De ser uno de los principales fabricantes de motos en Europa pasó a afrontar una situación financiera crítica e insalvable si no recibía ayuda externa.
Cierres de fábricas, parada en la producción y el compromiso de un plan de reestructuración completo para salir del hoyo llevó a que KTM haya sido rescatada de la quiebra, aunque su futuro sigue en el aire.

KTM es una de las marcas históricas en el mundo de las motos. Una austríaca con casi cien años de historia y amplia presencia en los principales segmentos más vendidos del mundo: trail y naked.
Es una de las pocas compañías representadas en Moto GP, y una de las pocas supervivientes europeas junto a BMW y Triumph. En pocas palabras, perder a KTM era perder a un gigante europeo.
MUCHA VENTA, POCA GANANCIA
La crisis de KTM se debe principalmente a una razón sencilla: vendían mucho, pero no ganaban suficiente dinero. Es una compañía que no dudó en hacer fuertes inversiones para crecer en mercados emergentes, desarrollo para nuevos modelos y participación en competiciones como Moto GP.
Esto se acababa traduciendo en motos notablemente más caras respecto a su competencia.

Una bola de nieve que se tradujo en una reducción global en la demanda de sus motos, problemas de sobreproducción (no lograban vender todo lo que fabricaban) y una deuda de más de 2000 millones de euros.
Según la revista "Motopasión", la firma confirmó la semana pasada la obtención de la financiación necesaria para llevar a cabo su plan de reestructuración.
BAJAJ AL RESCATE
Aunque KTM no comunicó en forma directa quién es el responsable de esta inyección económica (se habla de 600 millones de euros) todas las miradas están en Bajaj Auto. Este gigante indio posee el 49,9 % de Pierer Bajaj AG (matriz de KTM), y lleva más de dos años inyectando millones a KTM para mantener a flote su línea de producción. A Bajaj le interesa, además, mantener a KTM con vida.
El grupo está en plena expansión en Europa con sus propias motos de marca propia Bajaj, y rescatar a KTM es un buen plan para mantenerse en una posición de privilegio dentro del mundo de las motos.

Ahora KTM está obligada a cumplir con un plan de reestructuración pero lo que aún no se sabe es cómo piensan revertir esta situación para volver a ser una marca competitiva. Ajustar la producción a la previsión de ventas, revisar la estrategia de precios y centrarse en modelos de bajo coste apuntan a ser tres de los pilares que, quieran o no, tendrán que empezar a cimentar.
Aunque las miradas estén puestas en China, India tiene mucho que ver en el futuro de la industria de las motos en Europa. Bajaj Auto no solo está detrás de KTM, también produce motos para una de las marcas más prestigiosas en Europa: Triumph. Las Speed 400 y Scrambler 400x se producen en India, en las plantas de Bajaj.
El más claro ejemplo es Royal Enfield, la centenaria marca británica que es un éxito en el mundo tras quedar en manos de capitales indios en un 100 % y con una estrategia muy agresiva de precios y modelos equilibrados en los segmentos de cilindrada media.










