Carmen Brizuela Larrazet: la voz del chamamé formoseño
Viajando por la ruta 11 hacia Paraguay, tras cruzar el río Bermejo y adentrarnos en la provincia de Formosa, se encuentra la pintoresca localidad de Banco Payagua, lugar de nacimiento de la protagonista de esta historia, Carmen Brizuela Larrazet, el 27 de septiembre de 1958.

Carmen, conocida por su aporte al chamamé, es una de las grandes figuras de este género musical tradicional del noreste argentino, especialmente de las provincias de Corrientes, Chaco y Misiones.
Desde pequeña, Carmen estuvo rodeada por la música de la región, lo que marcó profundamente su identidad artística. Su padre, oriundo de la ciudad correntina de General Paz, le transmitió su amor por la cultura y la música, además de regalarle su primera guitarra. Sin saberlo, Carmen llevaba en su sangre la tradición chamamecera de esa tierra que su padre tanto añoraba. A medida que crecía, la música fue guiando su camino.
Durante su adolescencia, se mudó a la ciudad de Formosa, donde amplió su formación musical al interactuar con músicos locales y correntinos. Junto a su prima hermana Alicia Larrazet, formó un dúo femenino, y más adelante se unieron al acordeonista Santiago Corrales, quien es primo del reconocido guitarrista y cantor santotomeño Eliseo Corrales. Eliseo había trabajado con artistas como Tarrago Ros, Abelardo Dimotta y Odin Fleitas en otros conjuntos. Este nuevo grupo se presentaba en fiestas privadas y en emisoras locales, mientras Carmen adquiría experiencia como músico. Con el tiempo, se incorporó al conjunto del chaqueño Ricardo Verón, realizando giras por bailantas y festivales, visitando localidades como Margarita (Santa Fe) y la pista "El Puente de Toledo" en Avellaneda.
En el año 2000, Carmen decidió dar un paso más y formar su propio conjunto musical. La idea era crear un grupo representativo del chamamé en la provincia de Formosa y desempeñar un rol clave en la promoción de este género. Así nacieron "Las Guainas Formoseñas", con Carmen al frente, acompañada por destacados músicos como Carlos Passerini en bandoneón, Bernardo Penayo en acordeón, Pablo Ruiz Díaz en guitarra y Wilfrida Sosa en el dúo vocal. Con esta formación, el grupo recorrió todo el litoral argentino. En 2006, "Las Guainas Formoseñas" lanzaron su primer disco bajo la producción de Grimi Producciones y el sello discográfico de Resistencia, Chaco.
Luego de esta etapa decidió cumplir un sueño, el instalarse en Tierra del Fuego junto a su familia, tratando de emular a sus bisabuelos que también fueron a esas tierras cargados de anhelos. No fue fácil esa vida comenzando de cero en una tierra no solo lejos de su Formosa natal sino también con todo lo que la naturaleza y el frio invierno le amenazaban. Salió airosa y luego de más de una década decidió ir a Buenos Aires. Carmen se mudó a Buenos Aires en 2017, donde se unió al conjunto chamamecero del compositor y acordeonista Honorio Serpa, originario de La Cruz, Corrientes. En este proyecto, Carmen se desempeñó como vocalista y guitarrista, fusionando el chamamé del río Uruguay con las influencias guaraniticas del río Paraguay. Su estilo combina las melodías clásicas del genero con letras emotivas que reflejan la vida cotidiana, las tradiciones del campo, el amor, la naturaleza y la nostalgia.
Dentro de este grupo, Carmen ha ganado gran popularidad, consolidando una base de seguidores y participando en importantes festivales, como el Festival Nacional del Chamamé en Corrientes, uno de los eventos más relevantes del género. Es importante resaltar la versatilidad y la riqueza musical de Carmen Brizuela Larrazet, una artista con una notable trayectoria como cantautora. Junto al destacado compositor y acordeonista Honorio Serpa, Carmen ha compuesto varias piezas que ya son consideradas clásicas del Chamamé, como "Bien Ñanderecó" y "Estancia El Nazareno", ambas dentro de este género musical tradicional. Además, su obra incluye "A Don Casiano" (chamarrita) y "16 de diciembre", entre otras.

Junto a Serpa, Carmen también contribuyó con su talento a dos hermosos temas con letras de Mario Jazmín: "Hermano Hachero" y "Alondra Inmortal". Durante su etapa con Las Guainas Formoseñas trabajó en la grabación de canciones como "Así cantan las guainas" junto a Bernardo Penayo, y "Dulce amor prohibido", bajo la firma de Wilfrida Sosa.
Uno de los logros más destacados de Carmen es su autoría completa de un chamamé titulado "Cobarde", una pieza que refleja la profundidad emocional de su música y sintetiza perfectamente el sentimiento que transmite en sus composiciones.
Carmen Brizuela Larrazet, con su inconfundible voz y su profundo compromiso con el chamamé, se ha ganado un lugar destacado en el corazón de los amantes de este género. Hoy, sigue siendo una de las artistas más representativas, contribuyendo a mantener viva esta tradición, incluso entre las generaciones más jóvenes, asegurando su relevancia y supervivencia.











