Hito médico con el primer trasplante renal asistido por máquinas de perfusión hipotérmicas
Por primera vez en la provincia de Córdoba —y en un hecho sin precedentes en el interior del país— se realizó un trasplante renal utilizando estas máquinas, tecnología de avanzada que optimiza la preservación y evaluación de los riñones antes del implante.

El procedimiento representa un salto cualitativo en la medicina trasplantológica local, alineándose con estándares internacionales en la materia.
El operativo, que requirió una compleja articulación entre instituciones de salud públicas y privadas de la ciudad de Córdoba, comenzó con la ablación renal en asistolia en el Hospital de Urgencias de la capital provincial. Posteriormente, los riñones fueron trasladados al Hospital Córdoba, donde se realizó el proceso de perfusión con las nuevas máquinas. En cumplimiento con los criterios establecidos por el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante (SINTRA), uno de los riñones fue destinado finalmente al Hospital Italiano, donde se efectuó el implante.
Este logro no solo marca un antes y un después en la medicina cordobesa, sino que abre la puerta a una nueva etapa en la calidad y seguridad de los trasplantes renales en el país.
¿Qué es la perfusión hipotérmica?
Se trata de una tecnología utilizada en los países más avanzados del mundo, que consiste en conectar el órgano a un sistema extracorpóreo que simula la circulación sanguínea, pero con una solución preservante refrigerada. De esta manera, el riñón se mantiene en condiciones óptimas desde su extracción hasta el momento del trasplante. Esto no solo mejora la preservación del órgano, sino que también permite su evaluación funcional en tiempo real.
Una de las grandes ventajas de este procedimiento es la reducción del tiempo de isquemia fría, es decir, el período en que el órgano permanece sin irrigación sanguínea. Cuanto menor sea ese tiempo, mejores serán las condiciones del órgano para su implante y menor la probabilidad de complicaciones posteriores.
Impacta en la recuperación del paciente
Romina Quiroga, titular del Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba (Ecodaic), subrayó la relevancia de este avance: "Este procedimiento nos ubica a la par de los estándares internacionales. Mejora sustancialmente la calidad de los órganos y ayuda a reducir una de las complicaciones más frecuentes en trasplantes: el Retardo en la Función del Injerto (DGF)."
Entre los beneficios directos para los pacientes se encuentran una recuperación postoperatoria más rápida, menor dependencia de la diálisis y una notable reducción en el tiempo de internación. Además, al permitir una evaluación detallada del órgano antes del implante, se mejora la toma de decisiones médicas y se reduce el riesgo de fallas tempranas.
Tecnología al servicio de la salud pública
La incorporación de estas máquinas de perfusión fue posible gracias a un convenio firmado a fines de 2024 entre el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) y el Ministerio de Salud de Córdoba, a través del Ecodaic y el Hospital Córdoba. En el marco de este acuerdo, se entregaron dos equipos de perfusión, que ya se encuentran operativos en la planta quirúrgica del Hospital Córdoba, institución de referencia en trasplantes para la región.
Este avance se enmarca en el Programa Nacional de Perfusión Renal, impulsado por el INCUCAI, que comenzó su implementación con una prueba piloto en el Hospital Argerich de la Ciudad de Buenos Aires. Córdoba se convirtió así en la primera provincia del interior del país en sumar esta aparatología a su sistema de salud público.
Mirada al futuro
La llegada de esta tecnología representa mucho más que un logro técnico: significa una mejora real y tangible en las condiciones de vida de los pacientes que necesitan un trasplante renal. También consolida a Córdoba como una de las provincias más avanzadas en materia de procuración y trasplante de órganos, abriendo nuevas posibilidades para optimizar recursos, aumentar la tasa de éxito de los implantes y extender esta experiencia a otras regiones del país.
En un contexto donde la demanda de trasplantes sigue creciendo y donde cada órgano donado es un recurso valiosísimo, toda mejora en los procesos de conservación y evaluación representa una oportunidad concreta de salvar vidas.










