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Histórico fallo a favor de los hinchas del Brann FC de Noruega

Decir que la "UEFA es MAFIA" es parte de la libertad de expresión en el fútbol

Por primera vez, un tribunal deportivo internacional falló en contra de la UEFA por sancionar manifestaciones críticas de hinchas. El fallo puede sentar un precedente clave en el vínculo entre libertad de expresión y fútbol.

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   El club noruego SK Brann logró una victoria inédita ante la UEFA en un litigio por la libertad de expresión, tras ser sancionado por cánticos y pancartas con la leyenda "UEFA MAFIA" durante los partidos de la Champions League Femenina 2023/2024. El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) falló a favor de la institución escandinava el 31 de marzo de 2025, al considerar que la UEFA vulneró derechos fundamentales al penalizar expresiones satíricas en el contexto de un evento deportivo.

   La decisión del TAS no sólo exonera al Brann de las multas impuestas, sino que también pone en entredicho los límites de los reglamentos disciplinarios que rigen el fútbol europeo y abre una discusión más profunda sobre el lugar de la crítica y la sátira en el deporte profesional.

Tres sanciones por una consigna incómoda

   La UEFA había multado al Brann en dos ocasiones por los cánticos y pancartas desplegados por su afición durante partidos de la Liga de Campeones Femenina. El organismo consideró que la consigna "UEFA MAFIA" constituía una violación a sus normas, al ser una expresión "ofensiva y provocadora". Incluso, tenía pendiente una tercera sanción en el marco de la misma campaña europea.

   El club presentó una apelación interna, que fue rápidamente rechazada. Ante la negativa, llevó el caso al TAS (con sede en Lausana, Suiza), bajo el argumento de que se trataba de una manifestación legítima de crítica política, amparada por la libertad de expresión.

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Una victoria legal con proyección internacional

   El TAS no sólo revocó las sanciones, sino que sentó posición sobre el fondo del asunto: determinó que las normas disciplinarias de la UEFA no pueden aplicarse de forma automática sin considerar el contexto, y que deben respetar principios fundamentales del derecho, como la libertad de expresión consagrada en la legislación europea e internacional.

    "El mensaje debe analizarse caso por caso. Aunque el uso de la expresión ‘UEFA MAFIA’ puede ser ofensivo en ciertos contextos, en este caso particular no se justifica la imposición de una sanción disciplinaria", sostiene el fallo del tribunal.

   Para el Brann, la consigna utilizada por su hinchada era una forma de crítica satírica, no un ataque violento ni discriminatorio. En su defensa, el club alegó que censurar este tipo de expresiones puede tener un efecto inhibidor sobre la participación de los aficionados y debilitar el rol social del fútbol como espacio para la libre opinión.

El trasfondo: tensiones con la UEFA y el poder centralizado

   La frase "UEFA MAFIA" no es nueva en el mundo del fútbol. Desde hace años, hinchadas de distintos países —especialmente en Europa del Este, Balcanes y Escandinavia— la utilizan como una forma de rechazo al poder centralizado de la UEFA, a decisiones polémicas en torno a licencias, sanciones económicas, organización de torneos y criterios arbitrales. Para muchos aficionados, representa una válvula de escape ante lo que consideran una élite desconectada de las bases del deporte.

   Pero esta es la primera vez que un tribunal de máxima instancia deportiva reconoce que dichas expresiones pueden estar protegidas por derechos fundamentales, incluso si son incómodas o críticas hacia las autoridades.

¿Un antes y un después para el fútbol europeo?

   Aunque el fallo del TAS no impide que la UEFA regule expresiones ofensivas o discriminatorias, sí la obliga a actuar con más cautela cuando se trata de mensajes políticos o satíricos. El tribunal dejó claro que el fútbol no puede ser una "zona libre de derechos" y que las instituciones deportivas deben rendir cuentas ante los mismos principios que rigen la vida democrática.

   El caso Brann vs. UEFA podría abrir la puerta a nuevas impugnaciones de sanciones similares. También interpela a otras federaciones y ligas a revisar sus códigos disciplinarios y a considerar que el estadio, aunque sea un espacio regulado, no está por fuera del marco jurídico general.

   Por ahora, el club noruego celebra no solo un triunfo legal, sino una reafirmación del derecho a disentir. "No se puede castigar el humor o la crítica política", dijeron desde el Brann tras conocerse el fallo. Un mensaje que resuena más allá del fútbol.

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