BMW Serie1, entrada de gama a lo grande
Es el coche más barato de la marca y de entrada es 100% alemán y tiene todo lo que se puede esperar de un BMW.
El Serie 1 2025 es la cuarta generación y le da un código distinto (F70) que al Serie 1 2020 que es la tercera generación (F40), pero ambos están construidos sobre la misma plataforma. Cuesta poco más de 34.000 y es cierto que por mucho menos dinero hay productos de tamaño parecido que cumplen una función parecida, que tienen más potencia, e incluso, disponen de distintivos medioambientales 0 emisiones, algo que BMW no ofrece en su modelo más sencillo.

Pero los alemanes apostaron a la calidad que se nota en aspectos tradicionales, como los materiales de recubrimiento o la impresión de solidez que transmiten sus mandos y su conducción.
También se aprecia en la tecnología ya que su equipamiento puede ser muy avanzado y está bien resuelto. Un ejemplo son las funciones de asistencia a la conducción (incluidas dentro de dos paquetes de opciones: Driving Assistant plus -el básico- y el Driving Assistant Professional -el más completo-.
El equipamiento de serie no es escaso pero faltan algunos elementos como el sistema de acceso o arranque sin llave, la conexión automática de luces altas o un apoya abrazos central trasero.

Otro aspecto que distingue a este BMW de coches más sencillos son las posibilidades de configuración del chasis. El cliente puede configurar el BMW Serie 1 para que esté orientado al confort o para que se aproxime bastante al concepto de vehículo deportivo.
MOTORES
La marca equipa a este modelo con varios motores, los Diesel van del 118d y 120d, de 150 y 163 CV respectivamente, y nafteros 116, 120 y M135 xDrive, 122, 156 y 300 CV respectivamente. Los motores de 122 y 156 CV son de tres cilindros, el resto de cuatro.

Todos los Serie 1 llevan una caja de cambios automática de doble embrague y siete relaciones (no hay disponible un cambio manual) y todos son tracción delantera, excepto el M135 x Drive, que tiene tracción en las cuatro ruedas. Contrariamente a otras marcas y modelos de prestigio, BMW fabrica este coche en la planta que el grupo tiene el Leipzig, Alemania, lo que ya le da un plus para muchos clientes: es 100 % alemán.
En cuanto al interior las mejoras tardaron pero llegaron respecto del Serie 1 2020. Hubo un cambio importante en el diseño y en el número de comandos, algo que ya ha sucedido en otros vehículos que BMW ha lanzado recientemente.

Desaparecieron los botones del sistema de climatización, la línea de pulsadores configurables que había justo por debajo de los mandos anteriores y, también, hay muchos menos controles entre los asientos y todo apunta a un panorama mucho más minimalista y limpio.
La inmensa mayoría de las funciones se manejan desde la pantalla central que es de 10,7 pulgadas. La de la instrumentación es ligeramente menor, de 10,25 pulgadas y ambas están gestionadas por el sistema operativo BMW iDrive 9.0. Afortunadamente se mantienen botones físicos en el volante.










