"Otra vuelta de tuerca en la reprimarización de la economía"
Derogó por Decreto la prohibición de exportar animales vivos con destino a faena.

El gobierno argentino decidió levantar una prohibición que estuvo vigente durante más de cinco décadas: la exportación de ganado vacuno en pie con destino a faena para consumo. Esta medida, oficializada a través del Decreto 133/2025 publicado en el Boletín Oficial, deroga el Decreto 322/1973 que establecía dicha restricción.
Según declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, "La iniciativa busca fomentar la competencia en el mercado ganadero y abrir nuevas oportunidades comerciales en el ámbito internacional. La exportación de ganado en pie es una práctica común en el comercio global, y esto permitirá a la Argentina acceder a mercados que demandan métodos específicos de faena".
En 2024, la Argentina alcanzó un récord en exportaciones de carne vacuna, enviando más de 935.000 toneladas métricas a 53 países, al mismo tiempo que el consumo de carne caía a uno de los nioveles más bajos de su historia. Además, el gobierno ha implementado reducciones en los impuestos a las exportaciones de granos y ha disminuido las retenciones locales sobre las exportaciones de carne vacuna del 9% al 6,75%.
"Primariza la economía, destruye mano de obra y encarece el consumo interno"
La decisión de permitir la exportación de ganado en pie ha generado diversas reacciones en la cadena de valor de la carne. Mientras algunos sectores productores celebran la apertura de nuevos mercados, representantes de la industria frigorífica advierten sobre la necesidad de establecer acuerdos bilaterales y contar con regulaciones claras para evitar posibles impactos negativos en la industria local.
Alberto Samid, un referente en la industria cárnica, señaló que "Exportar así deja menos dinero al país, destruye mano de obra y encarece la carne para el consumo argentino. Lo que pasa es que tradicionalmente el promedio del precio del ganado en pie, medido en dólares, el kilo vivo andaba por los 80 o 90 centavos. Y ahora, producto del atraso cambiario, está a u$s 3. Entonces se vuelve negocio esto de exportar sin valor agregado, que es lo que habilitó Sturzenegger. Exportar ganado en pie es otra vuelta de tuerca en la primarización de la economía, acentuada por la suba sistemática de costos de transporte, energía y servicios".












