Quién es el nuevo jefe de la ANSES
Fernando Bearzi, cercano al ministro Caputo y con antecedentes en empresas en paraísos fiscales, asume en medio del plan oficial para modificar el sistema previsional.

En un movimiento que profundiza las tensiones en torno a la política previsional del gobierno, Javier Milei destituyó este lunes a Mariano de los Heros, hasta ahora titular de la ANSES, tras filtraciones sobre un proyecto para reformar el sistema jubilatorio. Su reemplazante será Fernando Bearzi, asesor financiero con estrechos vínculos con el ministro de Economía, Luis Caputo, y un historial en empresas offshore que salió a la luz en los Paradise Papers.
De las offshore a los fondos de los jubilados
Bearzi, quien ya había ingresado en la ANSES en diciembre como responsable del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) —organismo que administra los ahorros jubilatorios—, tiene una carrera ligada al sector financiero y ligada a Caputo. Antes de sumarse al gobierno libertario, fue CEO de Nación Bursátil SA (Grupo Banco Nación) y director de Bice Fideicomisos SA, cargo al que llegó por recomendación del actual ministro.
Sin embargo, su perfil más polémico se relaciona con su paso por Noctua, empresa con sedes en las guaridas fiscales de Miami y Delaware (EEUU) y operaciones offshore en las Islas Caimán. Fundada por el propio Caputo en 2001, Noctua funcionó como vehículo para gestionar inversiones en paraísos fiscales hasta 2015, año en que Caputo dejó la compañía para integrar el gobierno de Mauricio Macri como secretario de Finanzas. Tanto Bearzi como Caputo aparecieron mencionados en los Paradise Papers, la filtración de 2017 que expuso redes globales de evasión fiscal.
El FGS y los planes oficiales: ¿garantía o riesgo?
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que Bearzi ahora supervisa desde un rol más amplio, acumula cerca de u$s 30.000 millones en activos —acciones de empresas, bonos y participaciones en bancos—, financiados con los aportes de los jubilados. Históricamente, gobiernos de distintos signos políticos han utilizado estos recursos para subsidiar empresas, pagar deuda externa o cubrir déficits fiscales, desviándolos de su fin original: garantizar el pago de pensiones.
Caputo, arquitecto del plan económico de Milei, ya había señalado en 2023 que los activos del FGS podrían servir como "respaldo para una dolarización". Esta visión alinea con los rumores de reformas que incluirían elevar la edad jubilatoria, reducir haberes y liquidar regímenes especiales, equiparándolos con la mínima (https://www.diarionorte.com/291727-la-reforma-previsional-que-impulsa-el-gobierno-). Estas medidas, anticipadas por De los Heros antes de su salida, han encendido las alarmas entre organizaciones de jubilados, que realizan protestas semanales.
Sociedad en la sombra
La relación entre el ministro y el nuevo titular de la ANSES no se limita a coincidencias ideológicas. Ambos fueron socios en Noctua y compartieron roles en Bice Fideicomisos. Caputo enfrenta una causa judicial por omisión maliciosa en sus declaraciones juradas, vinculada con sus operaciones offshore. El caso, estancado en el juzgado de Julián Ercolini —magistrado cuestionado por su vínculo con el conflicto de Lago Escondido y su persecución a organizaciones sociales—, refleja el entramado que facilita los negocios de las elites financieras.
¿Privatización encubierta?
Para críticos del gobierno, el ascenso de Bearzi consolida un esquema de "puerta giratoria" entre el sector financiero offshore y el Estado. "No es casualidad que un experto en paraísos fiscales esté al mando de los ahorros de los jubilados. Es la antesala de un saqueo", afirmó un legislador opositor.
Milei, por su parte, insiste en que su reforma jubilatoria busca "sostener el sistema", aunque sin explicar cómo se protegerán los fondos del FGS de nuevos desvíos. Mientras, los jubilados marchan: temen que, tras décadas de aportes, sus derechos terminen diluidos en nombre del ajuste.












