Extienden la autonomía de un vehículo eléctrico comercial a 530 km con paneles solares
Tras cuatro meses de pruebas, un equipo de investigadores europeos logró una eficiencia del 66%.

Este avance representa un paso significativo en la aplicación de la energía fotovoltaica integrada en vehículos (VIPV), una tecnología que, aunque concebida en la década de 1960, ha evolucionado para superar desafíos técnicos y ofrecer soluciones prácticas para la movilidad sostenible.
Tecnología VIPV: de funciones adicionales a la autonomía extendida
Hasta ahora, la energía solar en vehículos se utilizaba principalmente para funciones secundarias, como el aire acondicionado o la refrigeración, operando a bajos voltajes (12 V). Sin embargo, el gran desafío ha sido integrar esta energía en el sistema de alta tensión (400 V) que alimenta la batería de tracción de los vehículos eléctricos. El equipo europeo logró superar este obstáculo, permitiendo que la energía generada por los paneles solares se utilice directamente para extender la autonomía del vehículo.

Detalles del estudio
El sistema fotovoltaico instalado en la furgoneta tenía una potencia nominal de 2180 Wp, compuesto por módulos de silicio planos ubicados en el techo, la parte trasera y los laterales del vehículo. Durante las pruebas, realizadas en Hannover, Alemania, los paneles del techo fueron los más eficientes, generando 133,32 kWh en condiciones de estacionamiento. En comparación, los paneles laterales y traseros produjeron menos energía debido a la orientación y la sombra parcial.
En total, el sistema generó 129,39 kWh de electricidad usable, lo que permitió extender la autonomía del vehículo en 530 km, equivalente al 30% de la distancia total recorrida durante el período de prueba (abril-julio 2021). La eficiencia general del sistema osciló entre 60% y 65%, con pérdidas atribuidas a la conversión de energía y al almacenamiento.

Desafíos y oportunidades
Aunque la tecnología VIPV ofrece grandes beneficios, como la reducción de la dependencia de la red eléctrica y la disminución de emisiones de carbono, también enfrenta desafíos significativos. Entre ellos destacan las limitaciones de superficie disponible, el peso adicional, la resistencia estructural y las pérdidas de eficiencia debido a la curvatura de los módulos y la sombra parcial (entre 8% y 25%).
No obstante, estrategias como la optimización de la interconexión de las celdas y el desarrollo de electrónica avanzada podrían mitigar estas limitaciones. Además, los vehículos comerciales, como camiones, autobuses y furgonetas de reparto, ofrecen mayor superficie para la instalación de paneles, lo que facilita su implementación.

El futuro de la movilidad sostenible
La electrificación del transporte por carretera es clave para reducir las emisiones de carbono, pero su impacto ambiental depende de la fuente de electricidad utilizada. La integración de paneles solares en vehículos eléctricos no solo extiende su autonomía, sino que también optimiza su sostenibilidad.
A medida que los costos de los paneles solares continúen disminuyendo y se optimicen los sistemas VIPV, esta tecnología podría convertirse en una solución viable para la movilidad del futuro. Para lograrlo, es necesario seguir investigando en áreas como la eficiencia de los módulos, la gestión de energía y el desarrollo de baterías más avanzadas.
En resumen, este estudio demuestra que la energía solar integrada en vehículos comerciales tiene un potencial significativo para transformar la movilidad eléctrica, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente que podría desempeñar un papel clave en la transición hacia un futuro más verde.










