"Logré ponerme un dedo en el agujero donde entró la bala"
José Alegre, lleva 20 días en el hospital luego del ataque perpetrado por un miembro del Servicio Penitenciario Provincial, quien, al enterarse que el joven tenía un amorío con su esposa, lo hirió a balazos. La víctima contó cómo hizo para no morirse en la cancha donde debió esperar un buen rato a la ambulancia. El acusado debía pagar una fianza , pero al no tener dinero, salió en libertad bajo palabra.
José Carlos Alegre, de 29 años, lleva tres semanas internado en el Hospital Julio C. Perrando, desde aquel fatídico fin de año cuando el cabo primero del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), Adrián Cabral, de 34 años, le disparó dos veces con una pistola calibre 9 milímetros.
Uno de los proyectiles le impactó en el muslo izquierdo, causándole una herida grave y una hemorragia que, de no haber aplicado un torniquete y una maniobra que solo por instinto realizó para controlar el sangrado, habría provocado su muerte.

Todos los días ingresa a quirófano para la limpieza de su pierna amputada. En diálogo con NORTE, recordó lo que sucedió ese día. Era 29 de diciembre de 2024; la tórrida jornada había reunido a dos equipos amateurs de fútbol en una cancha del barrio 120 Viviendas en Fontana. Alegre estaba de arquero y ese día habían acordado que, después del cotejo, iban a tomar unas cervezas o gaseosas para brindar por el año nuevo que estaba por llegar.

Los sueños y proyectos quedaron truncos porque el balazo que recibió obligó a los médicos a amputarle la pierna izquierda.
Alegre y Cabral eran cuñados, ya que la víctima tiene una hija con la hermana del penitenciario. Pero un romance entre la esposa del cabo primero y Alegre fue lo que causó ira y violencia en Cabral. Uniformado y con una pistola no provista por el SPP, se dirigió a la cancha y buscó al amante de su pareja. "Eras vos", le recriminó y agregó: "Perdí mi familia por tu culpa".

Así, Cabral sacó el arma y disparó. Ya con Alegre en el suelo, retorciéndose de dolor y gritando, exclamó a los presentes: "Ahora sí, llamen a la ambulancia", y se marchó en su moto como si nada hacia su trabajo en el Complejo Penitenciario de Villa Barberán, en Resistencia, donde fue detenido por la Policía, donde tamnbién se incautó la pistola de un cofre del acusado.

"Ese día cuando me disparó logré ponerme un dedo en el agujero donde entró la bala; salió sangre como de una canilla. Recurrí a hacerme un torniquete, pero sentía que me desvanecía y me sentía muy mal", recordó Alegre sobre los primeros minutos que fueron eternos para él. "Me tiraba agua en la cabeza; la ambulancia tardó media hora, pero yo sentía como si me quemara por dentro". La víctima contó que lo de colocar el dedo en la herida lo aprendió y le dio resultado: "Si no lo hacía, me moría desangrado". Cuando fue subido a la ambulancia, su cuerpo ya no daba más y se desmayó.

Alegre sabe que el fiscal que investiga la causa, Francisco De Obaldía Eyseric, le concedió la libertad a Cabral por estar acusado de lesiones graves agravadas por uso de arma de fuego. El joven expresó su temor por cruzarlo y que vuelva a atacarlo. Cabral debía pagar una fianza, pero no lo hizo, y le concedieron la libertad bajo palabra.

Alegre, agradeció a la enfermera del hospital, Nancy, quien le donó muletas: "Le agradezco de corazón porque a mis padres se les iba a complicar poder ayudarme. Es un gran gesto y viene del corazón", concluyó.
Temas en esta nota

Tuvieron que amputarle la pierna al hombre baleado por un penitenciario en Fontana
Se enteró que su cuñado salía con la mujer y lo atacó en un partido de fútbol

Baleado por el penitenciario: "Si no me hacían un torniquete en la cancha, moría desangrado"
José Carlos Alegre perdió una pierna tras el disparo en la cancha

Testigos comprometen al penitenciario que baleó a su excuñado en una cancha
Carlos Alegre sufrió amputación de una pierna

Mandaron a juicio al penitenciario que le causó la amputación a su excuñado
Lo atacó a balazos porque tenía una relación con su mujer

Mandaron a juicio al penitenciario que le causó la amputación a su excuñado
Lo atacó a balazos porque tenía una relación con su mujer

Habla el hombre baleado por un penitenciario que lo acusó de ser el amante de su mujer
"Yo le daba contención"

Testigos comprometen al penitenciario que baleó a su excuñado en una cancha
Carlos Alegre sufrió amputación de una pierna

Baleado por el penitenciario: "Si no me hacían un torniquete en la cancha, moría desangrado"
José Carlos Alegre perdió una pierna tras el disparo en la cancha










