Barrio San José Obrero, el olvidado
La calle Fontana se deteriora cada vez más a pesar del reclamo permanente y de años de los vecinos. Hay problemas con el cableado.
A pocas cuadras del centro de Resistencia existe un atractivo urbano muy apreciado por quienes viven en el barrio San José Obrero y es la plazoleta única en su característica que divide la calle Fontana en dos como un lugar de esparcimiento. Sin embargo la barriada parece olvidada por las autoridades de las sucesivas administraciones municipales desde al menos tres intendencias.

Llegando el lugar nos recibe un poste a punto de caer sobre la calle Fontana al 700 cuya jurisdicción de tiran encima las empresas de cable, las telefónicas, Secheep y la misma Municipalidad pero nadie se hace cargo, seguramente el responsable aparezca cuando ocurra algún accidente.
Esa cuadra sufrió la falta de iluminación durante un par de años hasta que una nota firmada por los vecinos despertó la piedad de alguna autoridad.

En cuanto a la plazoleta en si misma, Fontana al 600, hace varios años la empresa Sameep destruyó una de sus manos para una reparación que desfiguró la calle dejándola como una huella rural imposible de transitar en días de lluvia.
La mano paralela fue víctima, también desde hace tiempo, de la falta de previsión en poner un galibo que limite la altura de camiones y sus adoquines flexibles ya son un recuerdo y una desagradable sorpresa para los automovilistas que golpean el fondo de sus vehículos en el profundo huellón.

Siguiendo en dirección hacia avenida Belgrano, existe otra de esas zanjas que abren para colocar algún caño –pero de casi un metro de ancho- y ya los frentistas se dieron por vencidos después de más de cuatro años acercando escombros o tierra para disimular el hueco.











