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Afirma que es el único en Argentina con la afección

Tiene una enfermedad rara de tratamiento millonario: la historia de Raúl Baldivarez

Cuenta qué es la hipercolesterolemia familiar homocigota y por qué está en juicio con el Ministerio de Capital Humano, que hace casi dos años no le entrega los medicamentos.

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"Lo normal en triglicéridos es 160 y yo tengo picos de 5800. La sangre se te vuelve grasa y empiezan las complicaciones con el corazón", relató Raúl sobre los padecimientos de su enfermedad.

Se trata de Raúl Daniel Baldivarez, un vecino de Resistencia que padece una Epof (Enfermedad poco frecuente) que se diagnostica a una de cada cuatro millones de personas. "Soy el único en Argentina con esta patología y solo se la puede tratar con el costoso medicamento Juxtapid", aseguró a NORTE.

"Fui diagnosticado hace 10 años. Esta patología no te deja eliminar el colesterol malo, por eso se te suben los triglicéridos a las nubes. Lo normal es 160 y yo tengo picos de 5800. La sangre se te vuelve grasa y empiezan las complicaciones con el corazón, por eso uno puede tener muerte súbita. Además, soy diabético e hipertenso también, y eso es lo que te produce el no poder eliminar el colesterol malo por una falla en el gen 19", detalló el hombre.

Raúl no está afiliado a ninguna obra social y asegura que "el Estado nacional me lo tiene que comprar por ley. Tengo mi certificado de discapacidad e hice la tramitación ante Defensoría de Nación, estoy en juicio contra el Ministerio de Desarrollo Social (actualmente Ministerio de Capital Humano) y tengo un recurso de amparo que me dio la doctora Zunilda Niremperger para que el Ministerio de Desarrollo Social me compre la medicación sí o sí cada año".

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La Lomitapida es un fármaco utilizado como agente hipolipemiante, vendido bajo el nombre comercial de Juxtapid.

Las últimas dosis de medicación Raúl las consiguió como una donación especial del laboratorio bonaerense Everex Pharmaceuticals. "Gracias a la gestión del difunto doctor Darío Armando Gómez, primero, y luego de la asistente social Corina Ávalos (de Buenos Aires) que consiguieron las donaciones que me mantienen con vida", aseguró.

"Ya pasó un año y ocho meses que ellos no me compran la medicación y no puedo hacer un tratamiento efectivo sin la misma. Me quedan estas últimas cuatro cajas que recibí como donación, que son para dos meses de tratamiento, y cuestan 153 millones de pesos", finalizó.

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