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Faraónico proyecto neuquino para las energías renovables

La Argentina volará este desierto por los aires

La provincia de Neuquén es noticia internacional por la magnitud de una obra que se plantea realizar y que será la más grande de la Patagonia .

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   A las puertas del Sur, Neuquén se propone volar el desierto por los aires con paneles solares y realizar lo que en el Sahara terminó siendo un fracaso, pero las perspectivas de energías limpias prometedoras no permitirán tapar el sol con las manos.

   En el marco del U20 realizado en Brasil que convocó a autoridades de todo el mundo, el intendente de la ciudad de Neuquén, Mariano Gaido confirmó que se instalará un megaproyecto renovable que cubrirá la zona árida y poco productiva para la agronomía en la provincia para generar energía limpia a la población.

   El proyecto anunciado consta de la instalación de un parque solar que se extenderá sobre un terreno de 1.000 hectáreas que se ubica en la ampliación del ejido urbano de la ciudad. La estructura fotovoltaica será con estas dimensiones la más grande vista hoy en toda la Patagonia argentina.

   La obra será llevada a cabo por una colaboración entre la Municipalidad de Neuquén, el gobierno provincial y la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) quien tiene a cargo del servicio eléctrico en la capital. La noticia se precipitó antes del anuncio oficial de Gaido, el gobernador Rolando Figueroa y el presidente de CALF, Marcelo Severini.

   El intendente anticipó en la cumbre: "El municipio aporta las tierras, mientras que CALF se encargará de desarrollar el proyecto ejecutivo y licitar la construcción". De esta forma, la provincia se posiciona como referente de la energía renovable aportando con su parque solar 50 MW que abastecerá al 25% de la población.

Un proyecto que recuerda al del Sahara

   El secretario de Infraestructura y Planificación Urbana, Alejandro Nicola, mencionó públicamente su satisfacción por posicionar a la provincia como actor principal en la transición hacia las energías limpias, y declaró: "La energía fotovoltaica no solo reduce la emisión de dióxido de carbono, sino que también permite evitar el uso de combustibles fósiles, los cuales tienen un alto impacto negativo en el medio ambiente".

   Con esta frase, comparó los resultados de un estudio desarrollado por el Instituto Weizmann de Ciencias de Israel que concluyó que el parque solar instalado en terrenos desérticos favorecen a mitigar el cambio climático, por lo que Nicola fue por más: "En regiones como la nuestra, los paneles solares no solo generan energía, sino que también reflejan luz solar, reduciendo el aumento del calor atmosférico". Sin embargo, basados en los datos que se extrajeron del proyecto instalado en el Sahara, los esfuerzos podrían resultar no solo ineficientes sino contraproducentes.

   En su momento, una extensión tan grande de arena sin ocupar y con gran exposición a la luz solar fue un lugar más que apetecible para captar energía. Sin embargo, los efectos no fueron los deseados. Las células fotovoltaicas de color oscuro capturaban demasiado calor, por lo que solo se convertía en energía eléctrica solo un 15%.

Consecuencias climáticas 

   Los paneles solares no tienen el poder de reflectividad que posee la arena y el aumento de temperatura en el desierto de Sahara terminó por elevar los índices climáticos de la atmósfera y de los océanos circundantes, con lo que el problema se agravó. Terminó siendo un fracaso.

   Si bien festejamos los proyectos renovables en el país como este parque solar, solicitamos desde aquí que sean observados todos los factores que inciden en el clima, como en este caso la elevación de los valores térmicos. Son muchos los proyectos energéticos que buscan alternativas más "limpias" pero los medios para alcanzarlos terminan perjudicando al medio ambiente, tal como hemos visto con la minería del litio.

*Publicado en www.eldiario24.com

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