Estudiantes premiados recomiendan elegir la escuela técnica
Dos egresados de la escuela "Profesor Carlos Silva" representaron al país en una actividad organizada por un programa de ciencias de Japón.


El estudiante Claudio Romero es uno de los seis estudiantes chaqueños que viajaron a Japón invitados por el programa de ciencias Sakura y en diálogo con NORTE cuenta que en 2025 va a estudiar ingeniería electromecánica. En un balance sobre su vivencia en la "Profesor Carlos Silva" invitó a otros chicos a conocer la modalidad.
En diálogo con NORTE pidió: "Vengan a la escuela técnica 33, a la 2 de Barranqueras o a cualquier otra; el doble turno y el esfuerzo de estudiar, siempre hay recompensa. El país necesita profesionales y hay que formarse".


En tanto que la docente Sonia López agradeció al plantel docente de la EET 33 que permitió que los chicos se formaran este año y señala que ella fue solamente la cara visible de la institución.
Por otra parte señaló el apoyo dado por familiares de los seis chicos. "Si hoy la nación o la provincia quieren chicos con estas condiciones es porque hay una mamá y un papá que los acompañaron. Nuestro trabajo como docentes se sostiene con todo un equipo y fundamentalmente con el apoyo emocional que brinda la familia", valora.
Además de todo lo aprendido en Japón, tanto en lo científico como en lo cultural, la profesora agrega que lo que trasciende es la importancia de aprender un segundo idioma. "Contar con esa posibilidad abre caminos en el mundo y que seas de Barranqueras no implica limitar sueños", sostuvo a NORTE.



En cuanto a una parte de las actividades del programa de ciencias Sakura el tema central de la edición 2024 fue la integración entre robótica y tejido humano. "Un científico nos mostró en una gran pantalla el trabajo que desarrolló con su equipo a partir de la idea de incluir la robótica en la biología", cuenta Marianella Olmos, también egresada de la EET 33.
En una conferencia el docente japonés les compartió a jóvenes que a partir de personajes de ficción en películas como Robocop o Terminator, desde muy joven lo llevó a preguntarse cómo traer esa experiencia a la realidad. Con el tiempo logró cultivar su propio tejido y mezclar muestras vivas con sistemas de la tecnología. "Es un avance muy grande, por ejemplo, para las prótesis existe un prototipo que se diseñó para reemplazar articulaciones o los dedos de una mano", agrega Claudio Romero.
Un desarrollo consiste en colocar adaptaciones que se sujetan a una extremidad superior mutilada. El antebrazo robótico se sostiene a músculos del brazo y a partir de la orden cerebral de moverse se articula y mueve como una parte más del cuerpo. La docente Sonia López además valora que el trabajo colaborativo que conocieron: "En las aulas no había bancos individuales, sino mesas con alumnos integrados".
















