Resistencia22°Min. 18° • Max. 23°
La fortísima caída del consumo en 2024

Las cifras que explican el primer año de Milei

Las medidas implementadas por el gobierno de Javier Milei parecen haber estabilizado la macroeconomía, pero a un costo humano y económico muy alto.

milei.jpg

   Este año hubo tres factores que impactaron directamente en el bolsillo de los argentinos.

   Los primeros meses del año se caracterizaron por una inflación de dos dígitos, lo que erosionó el poder adquisitivo de los salarios y llevó a una reducción drástica del consumo en torno al 30% tanto en las ventas de supermercados y autoservicios.

   La eliminación de subsidios a servicios públicos como transporte y energía, junto con la reducción de transferencias a las provincias, impactó negativamente en los hogares, especialmente en aquellos de ingresos medios y bajos.

   La eliminación de controles de precios y la flexibilización de las importaciones provocaron un reacomodamiento en los precios de los productos básicos, generando un mayor gasto para los consumidores.

   Las consecuencias no se hicieron esperar. Las ventas en supermercados, comercios minoristas y consumo masivo experimentaron una fuerte contracción, especialmente en los primeros meses del año, provocando un cambio en los hábitos de consumo, con consumidores ajustado sus hábitos de compra, priorizando productos básicos y buscando promociones.

   También aumentó la pobreza, que llegó a alrededor del 55% en el primer trimestre del año. Si bien en el último mes se observa una leve disminución en el indicador, esta se debe en parte a un aumento del subempleo y a una reducción del gasto en bienes no esenciales.

   Los supermercados se vieron seriamente resentidos por la caída en el consumo.

Perspectivas para 2025

   Como contracara, hacia el último trimestre del año comenzó a verse una desaceleración en la caída del consumo: según la última medición de CAME, las ventas minoristas pyme subieron por primera vez en el año, con un incremento de 2,9% interanual en octubre, y acumulan una caída de 13,2% en los primeros diez meses del año.

   Se espera una recuperación gradual del consumo, impulsada por una desaceleración de la inflación y una mejora en las expectativas económicas. Sin embargo, los consumidores seguirán siendo cautelosos y priorizarán los gastos esenciales.

   Aunque hay factores que limitan la recuperación como la suba de precios en bienes inelásticos (recuperación de ingresos reales absorbida por gastos en servicios públicos) y caída de los ingresos.

Te puede interesar