Buenas perspectivas para el girasol chaqueño
La cuestión climática, sumada al buen precio del cultivo, parece mostrar un panorama muy alentador para la cosecha de girasol. El ingeniero agrónomo Martín Canteros hizo un resumen para NORTE RURAL sobre el estado de los cultivos y aconsejó qué sembrar después y cómo repensar la relación con los campos alquilados y la competencia con Brasil.
SÁENZ PEÑA (Agencia). La superficie sembrada en Argentina de girasol experimentó una mejora en la intención de siembra, alcanzando a los 2,1 millones de hectáreas, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).

Con un buen estado general de los cultivos, y el acompañamiento de los precios de la oleaginosa, los analistas esperan una buena campaña en el Norte del país.
El ingeniero Martín Gonzalo Canteros es consultor privado y sostuvo, en diálogo con NORTE RURAL, que "a pesar de algunos manchones que aparecieron en los últimos días se los ve bien; obviamente con tan alta frecuencia de lluvia también empiezan a aparecer las enfermedades, pero de todas maneras lo más importante es el precio, que son 800 dólares y algo más, ahí está cerrando la ecuación perfecta".
NO DILAPIDAR GANANCIAS
Aunque los especialistas auguran un buen panorama, el ingeniero Canteros recomienda ser cautos a la hora de definir cuál será el próximo cultivo a implantar. Es así que sugiere observar cada situación: "Cuando uno hace la ecuación, por ahí resultan las cosas de otro modo al que pensábamos, por ejemplo, si en girasol le quedó rentabilidad, dilapidar eso en otro cultivo de verano es bastante peligroso", dijo. Y agregó: "Hay que recordar que el 60 o 70 por ciento de nuestra agricultura es en campos de alquiler, entonces si con el girasol te da para pagar el alquiler y te queda plata, creo que lo mejor sería irse hacia algo más rentable y seguro como un trigo".
ALQUILERES FIJOS
A la hora de poner en la balanza los costos y beneficios de la producción, los consultores realizan un interesante análisis del panorama y ponen el foco en lograr rentabilidad pero sin descuidar el manejo adecuado del suelo.
"Creo que cada vez se despega más la sensibilidad del negocio desde el punto de vista del dueño del campo que alquila, me refiero a la sensibilidad económica de entender que vos tenés una persona que te alquila el campo y que tiene que ganar dinero", señaló.
"No podés tener una persona que te alquile el campo y solamente vos ganes dinero. Tiene que ser una ganancia mutua de las dos partes", explicó el ingeniero Martín Canteros.
Este mutuo beneficio, además, se ve reflejado en el cuidado del suelo que tenga ese inquilino, una cuestión a la que se debería dar mayor relevancia, según el especialista.

Una campaña con menor superficie de siembra
SÁENZ PEÑA (Agencia). En la provincia del Chaco, nuevamente se cayó la superficie de siembra de girasol con respecto a la estimación oficial, siendo la causa principal la falta de lluvias en el período de siembra. Los lotes actuales recibieron las precipitaciones en todo octubre y alentó las expectativas por los rindes.
De esta manera, Chaco alcanzó a sembrar solo el 50 % de la superficie que se había estimado.
Con una intención de siembra de 307.880 hectáreas, Chaco sembró 145.000 hectáreas de girasol, dice un informe del sitio especializado Agroperfiles. En las principales zonas productivas, las últimas lluvias generaron un alivio aunque aún resta acumular mayor humedad en los perfiles del suelo.
El girasol representa un cultivo interesante para el productor chaqueño, pero tanto las condiciones de sequía como la distorsión de los precios terminaron por achicar la superficie de siembra, hecho que viene ocurriendo en los últimos cinco años.
En la provincia históricamente se cosecha la primicia nacional de girasol, e implica para el resto de los productores que siembran esta oleaginosa, tener mediamente asegurado una inyección de recurso fresco para el fin de año.
En la campaña 2021/2022 Chaco sembró 177.000 hectáreas de girasol; mientras que en la 2022/2023, elevó a 200.000 hectáreas, en tanto que en la campaña 2023/2024 fue de 155.000 y en la actual, 154.000 hectáreas.










