Antes y después de un país que se ahoga por la contaminación
Respirar un día en Nueva Delhi equivale a fumar 21 cigarrillos. La polución supera en 50 veces los niveles recomendados por la OMS. Cada vez más claro: la emergencia climática deriva en emergencias sanitarias.

La capital de la India alcanzó este lunes una contaminación del aire cercana a los 500 AQI, según las autoridades del país, cifra que medidores independientes, como AQI.in elevan hasta 975: un nivel de polución que causa el daño equivalante a fumar 21,7 cigarrillos al día y un nivel 60 veces más alto que el que la OMS considera seguro.
La contaminación se ha convertido en una emergencia médica: la niebla, densa y tóxica, que envuelve la ciudad de 33 millones de habitantes provocó que miles de personas hayan acudido al médico por picor en los ojos, dolores de garganta, tos seca, dificultades para respirar y dolores de cabeza. Los expertos estiman que más de un millón de personas mueren cada año en el país por enfermedades relacionadas con la contaminación.
El Gobierno cerró colegios, y las aerolíneas han tenido que suspender vuelos por baja visibilidad, mientras trenes y autobuses operan con retrasos.

Quemas agrícolas ilegales
Las autoridades pusieron en marcha el nivel 4 de un plan anticontaminación, el más estricto del protocolo nacional, que limita las actividades comerciales e industriales, y establece las clases online y el teletrabajo para evitar desplazamientos. Las autoridades también instaron a los niños, ancianos y otras personas con enfermedades crónicas o problemas respiratorios a evitar salir al exterior tanto como sea posible.
Cada año, con la llegada del invierno, la ciudad sufre la llegada de esta niebla tóxica, a medida que el aire frío atrapa el polvo, las emisiones y el humo de los incendios agrícolas ilegales provocados por la quema de rastrojos tras la cosecha de arroz en los estados cercanos. Se estima que este año las quemas agrícolas ilegales han contribuido hasta en un 40% a la contaminación de Nueva Delhi.










