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Nuevo paso hacia terapias específicas

Oncología: ¿por qué unas células hacen metástasis y otras no?

Macrófagos especializados mantienen latente la diseminación tumoral. El reto es fortalecer la señalización de las células inmunológicas o diseñar terapias antimetástasis.

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   Un equipo de investigación del Centro Oncológico Integral Montefiore Einstein (MECCC de Nueva York), descubrió, en modelo experimental, un mecanismo inmunológico natural que impide que las células cancerosas que se "escapan" del tumor primario, lo que las convierte en metastásicas, se conviertan en tumores en otras partes del organismo. 

   La enfermedad metastásica es la responsable de la mayor parte de la mortalidad por cáncer. En estos momentos, se conoce cómo las células cancerosas se diseminan para generar nuevos tumores, pero no se comprende bien por qué algunas de ellas generan nuevos tumores, a veces décadas después, mientras que otras no.

   "Prevenir o curar las metástasis es el desafío más crítico en cáncer", según Julio Aguirre-Ghiso, director del estudio y del Cancer Dormance Institute del MECCC, quien explica que los nuevos hallazgos "tienen el potencial de indicar nuevas terapias para prevenir o tratar la enfermedad metastásica".

   En este trabajo internacional, del que también son coautores Erica Dalla y Michael Papanicolaou, del laboratorio de Aguirre-Ghiso, se señala que las células que migran desde tumores primarios y siembran tumores metastásicos se denominan células cancerosas diseminadas (CCD). Algunas de ellas se comportan de manera agresiva y generan tumores de inmediato en tejido nuevo, mientras que otras permanecen en un estado de animación suspendida conocido como latencia. Así, pueden permanecer durante décadas en los tejidos y no originar metástasis. 

Latencia mediada por macrófagos 

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   Este fenómeno, que durante mucho tiempo ha sido un misterio para la comunidad científica, podría haber alcanzado una explicación, según se desprende de los datos publicados en Cell y cuyo análisis se ha centrado en la diseminación del cáncer de mama, uno de los muchos tipos de cáncer que hacen metástasis en los pulmones.

   Durante el desarrollo investigador se incluyeron tres modelos de ratones con cáncer de mama metastásico. A través de ellos se ha determinado que cuando las CCD del de mama se propagan a los sacos aéreos de los pulmones  o alvéolos, las células inmunes conocidas como macrófagos alveolares los mantienen en un estado latente.

   "Los macrófagos alveolares son los primeros en responder al ataque de los pulmones, ya que defienden al órgano contra bacterias y sustancias peligrosas como los contaminantes ambientales", dice Aguirre-Ghiso. Estos macrófagos especializados "aparecen en las primeras etapas del desarrollo embrionario y residen en el tejido pulmonar durante toda la vida".

  De esta forma, la investigación demuestra una nueva función para estos macrófagos, en la que reconocen a las CCD e interactúan activamente con ellas. 

   Al secretar una proteína llamada TGF-β2, los macrófagos producen señales en las células cancerosas que las mantienen en un estado latente. 

   "Como cada órgano del organismo tiene su propio conjunto de macrófagos residentes en los tejidos, es posible que funcionen para mantener a raya a las CCD también en todos los órganos. Nuestro estudio ha demostrado por primera vez que estos macrófagos especializados funcionan para inducir activamente la latencia en las CCD" indica el investigador. 

   Al confirmar la importancia de los macrófagos alveolares para mantener latentes las CCD, el equipo estadounidense ha observado que su eliminación en los modelos de ratón aumentaba significativamente la cantidad de CCD activadas y las metástasis posteriores en sus pulmones, en comparación con los ratones con niveles normales de células inmunes.

   De esta forma, se ha descubierto que, a medida que las CCD se vuelven más agresivas, se tornan más resistentes a las señales de "prodormancia" producidas por los macrófagos alveolares. En última instancia, este mecanismo de evasión permite que algunas CCD "despierten" de la latencia y se reactiven para formar metástasis.

   Comprender cómo las células inmunitarias mantienen a raya a las CCD podría conducir a nuevas terapias celulares antimetastásicas, entre otras estrategias", considera Aguirre-Ghiso. Por ejemplo, señala, podría ser posible fortalecer la señalización de los macrófagos para que las CCD nunca despierten de su letargo o encontrar formas de evitar que las CCD más viejas se vuelvan resistentes a la señalización del letargo.

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