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Apareció un tercer cadáver en el derrumbe

Villa Gesell: allanaron empresa y casa del dueño del Hotel Dubrovnik

Antonio Juan Manuel Arcos Cortés había comprado el inmueble en abril, tras acordar precio con Rosa Stefanic, una de las víctimas fatales.

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   La Justicia realizó una serie de allanamientos en la empresa y el domicilio de Antonio Juan Manuel Arcos Cortés, el nuevo propietario del Hotel Dubrovnik, que se derrumbó en Villa Gesell el pasado 29 de octubre y dejó un saldo trágico de dos personas fallecidas y varios desaparecidos.

   Graciela Bravo, abogada del equipo de Fernando Burlando y Miguel Ángel Pierri, afirmó que el empresario "tiene responsabilidad tanto penal como civil" en la tragedia, y destacó el presunto papel de Cortés en el mantenimiento y condiciones del edificio.

   En respuesta, Cortés emitió un comunicado en el que aseguró que colaborará plenamente con la Justicia y señaló: "Nos pusimos a derecho", declarando su disposición a contribuir al esclarecimiento del caso.

   En el texto, firmado por "El Directorio", Cortés expresó respeto hacia las víctimas y destacó que "se ha entregado toda la documentación, permisos y soportes electrónicos solicitados por la Justicia". También pidió a los medios un "tratamiento informativo preciso, respetuoso y serio", y subrayó su solidaridad con las familias afectadas y la esperanza de encontrar a los desaparecidos.

   Con respecto a los trabajadores que laboraban en el hotel, el empresario aseguró tener un "gran afecto" hacia ellos y reafirmó que "no vamos a entrar en controversias de ningún tipo, y responderemos solo ante la Justicia".

   Por otro lado, de acuerdo a la prensa local, la fiscal Verónica Zamboni, a cargo de la Fiscalía 6 de Villa Gesell, evaluaría imputar al hombre en las próximas horas. Antonio Juan Manuel Arcos Cortés había comprado el hotel Dubrovnik en abril, tras acordar un precio con Rosa Stefanic, una de las víctimas fatales que fue encontrada bajo los escombros.

Cuestiones preocupantes

   El derrumbe del Hotel Dubrovnik en Villa Gesell enciende luce rojas ante la filosofía anarcoliberal del gobierno de Javier Milei, que busca eliminar todo control estatal sobre la iniciativa privada. 

   Los medios de comunicación fueron criticados por su tratamiento de la noticia, priorizando el morbo en busca del rating y, en muchos casos, invisibilizando a las víctimas, cuyas identidades tardaron mucho en conocerse. Entre los atrapados estaban varios trabajadores del hotel, incluyendo a Fabián Javier Gutiérrez, que participó en la creación de una agrupación gremial, y a Nahuel Stefanic, sobrino de la dueña del hotel, quien fue encontrado sin vida

   Por otro lado, con mucha premura se dieron a conocer los nombres, edades y procedencia de los cuatro trabajadores (habría un quinto) detenidos por orden de la fiscal Verónica Zamboni luego de que escaparan del derrumbe.  En cambio, se mantiene un respetuoso silencio respecto de los nombres del arquitecto y de la arquitecta responsables de la obra, que por otra parte no fueron detenidos. 

   Esto se relaciona con el accionar de la Justicia, que también puso premura en la detención de los albañiles, mientras ni siquiera interrogó a los profesionales responsables. 

   El Hotel Dubrovnik, construido en 1986 y ubicado cerca del mar, presentaba un notable deterioro por la falta de mantenimiento. Según informes, varios trabajadores estaban realizando trabajos en el hotel antes del colapso. La municipalidad había detectado en agosto de 2024 obras sin autorización, lo que llevó a un acta de paralización. Los propietarios solo habían solicitado permisos para trabajos en la planta baja, no en la parte trasera donde ocurrió el derrumbe. 

  Un trabajador detenido afirmó que, a pesar de haber sido notificado sobre la paralización de la obra, continuaron trabajando bajo las órdenes del arquitecto. Las autoridades municipales indicaron que la obra se realizaba de manera clandestina, sin cumplir con la normativa vigente. Esta situación generó controversia sobre la responsabilidad del colapso y las condiciones de trabajo en el hotel.

   Esto lleva a preguntar su el gobierno municipal de Gustavo Barrera no realizó inspecciones ad hoc, habida cuenta de que había ordenado suspender las obras a través de una notificación fechada el 20 de agosto de 2024, "obras que se estaban realizando desde hacía unos meses". Lo único para elogiar es la tarea agotadora, tenaz e irremplazable de rescatistas y bomberos, y la solidaridad de toda la comunidad. 

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