Los apicultores del Sudoeste tienen un gran potencial
Son 23 asociados que presentaron ante el Ministerio de Producción un trabajo en el que muestran un buen desarrollo, pero que enfrentan tres problemas: la sequía, el alto costo de los tambores y los cortes de la energía eléctrica.
SÁENZ PEÑA (Agencia). La Cooperativa Apícola de Santa Sylvina, denominada Copass, tiene su sede en la ruta nacional 95, a un kilómetro de la planta urbana de la ciudad. Esta institución nuclea a la gran mayoría de los productores apícolas de la zona. En un informe FODA, entregado a través del Grupo Agroperfiles al Ministerio de la Producción del Chaco, muestran las particularidades del sector apícola en esta zona.

Carlos Maurino, secretario de la entidad, contó a NORTE RURAL que la entidad tiene 23 asociados, quienes cuentan con un número de colmenas que oscila entre las 20 y las 800 cada uno, es decir que hay una amplitud importante en el potencial productivo dado que en la mayoría de los casos se toma como actividad secundaria brindando un ingreso extra a la economía familiar con la venta de la miel.
UNA COSECHA POBRE
En total el número de colmenas de la cantidad de los apicultores de la cooperativa suma 6000, y las cosechas de miel obtenidas en las últimas temporadas fue de unos 100.000 kg (330 tambores) tanto en la temporada 2021-2022 como en la 2022-2023, mientras que la última temporada, 2023-2024, la cosecha fue muy pobre alcanzando a unos 15.000 kg (50 tambores), debido a factores climáticos adversos, como la sequía y olas de frío tardías que afectaron negativamente a las colmenas.
De acuerdo con estos datos, se desprende que los rindes promedios en la zona se encuentran en un promedio histórico en torno a los 15 kg por colmena por año. Con picos excepcionales de 30 kg y caídas de 3 kg en los peores momentos como lo fue la temporada pasada.
POTENCIALIDADES Y FORTALEZAS
Los aspectos positivos se dan en relación a que la actividad está consolidada, con un número importante de productores con un buen nivel de conocimiento de lo que hacen, con un conjunto de prácticas desarrolladas y de probada eficiencia para producir a bajo costo y de esa forma obtener rentabilidad con base no tanto en los altos rendimientos, sino en la reducción de los costos innecesarios.
Se trabaja con abejas locales adaptadas a la zona, lo cual reduce pérdidas y asimismo la zona tiene una flora melífera bastante variada que permite el desarrollo de las colmenas sin elevados costos en alimentación artificial.

PROBLEMÁTICAS O AMENAZAS
Carlos Maurino señala que la actividad también tiene aspectos negativos con los que deben lidiar habitualmente los productores de la zona, y de los cuales la posibilidad de control escapa de las posibilidades que tienen, y que se enumeran a continuación:
Sequías: el mayor problema en la región en los últimos años está determinado por la constante situación de estrés hídrico, el cual se presentó en forma constante desde 2020 acentuándose cada año.
Este problema afecta a todas las actividades productivas además de la apicultura, y se observó un notable empeoramiento de la situación conforme se extiende la red de canales que drenan rápidamente el agua de las pocas lluvias que se registran en la zona, haciendo desaparecer los espejos de agua, llevando las napas freáticas a niveles de profundidad nunca vistos; además, en lo que es un terrible circulo vicioso, se notó una reducción de las precipitaciones anuales muy importantes desde el año 2004 en adelante coincidiendo con la apertura de los grandes canales.
Es algo que se debe estudiar en forma urgente por los entes que correspondan, ya que sin agua no hay producción posible.
ALTO COSTO DE LOS ENVASES
El precio exacerbado de los tambores nuevos para miel, que actualmente se encuentra en unos 70.000 pesos por unidad y que tienen una capacidad de almacenar 300 kilos, representa más del 10 % del valor de la miel, lo que se pierde una vez vendida la producción ya que los tambores no tienen devolución.
CORTES DE ENERGÍA
Otra problemática observada año tras año en la Copass son los constantes cortes del suministro eléctrico durante varias horas en la época de la extracción de la miel durante el verano, afectando el normal funcionamiento de la planta, aumentando el costo de la mano de obra por las horas ociosas del personal, retrasando innecesariamente el proceso y otros varios problemas asociados a la falta de energía, además del riesgo de daños en la maquinaria.
Imposibilidad de acceder a más campos: la actividad apícola es a la vez de gran valor medioambiental dado el enorme beneficio que brindan las abejas a través de la polinización.
De esta manera, los productores apícolas dependemos en gran medida de acceder a lotes de campo prestados por los propietarios donde poder instalar los apiarios para la producción. Sin embargo, solo un muy bajo porcentaje de los propietarios de campos accede a permitir la instalación de apiarios en ellos, por lo cual el acceso a nuevos lugares para instalar dichos colmenares se convierte en muchos casos en todo un desafío para el crecimiento de la cantidad de colmenas.










