Luis Villa: "Parece que tener un país diverso es un problema, siendo que es todo lo contrario"
Luis Villa, consultor privado y especialista en temas del sector agropecuario, analizó para NORTE las medidas del gobierno nacional con respecto a las economías regionales. A la par, mostró su visión acerca de los procesos de desregulación y el impacto sobre el sector agropecuario.
SÁENZ PEÑA (Agencia). El sector agropecuario observa las medidas del gobierno nacional, esperando señales concretas que respondan al viejo reclamo de mirar las economías regionales de las provincias argentinas.

El ingeniero Luis Villa es uno de los analistas del sector agropecuario que más visión integral plantea en sus análisis, con el foco puesto en reconocer el valor de los productores de manera federal. Ante el nuevo escenario económico que se presenta en el país, reconoce: "Se está viendo si desregulamos una norma de la década del ‘40, con un enfoque muy porteñocéntrico, muy de cambiar reglas de funcionamiento nada más; para mí es un enfoque totalmente errado porque lo que hay que corregir son las grandes distorsiones de la base".
PRIMERO, CORREGIR
Si bien el ingeniero Villa rescata el valor de algunas medidas, explica que lo importante tiene que ver con reclamos históricos del productor agropecuario: baja en el nivel de las retenciones, de impuestos como ingresos brutos o a los sellos, estímulo a las producciones regionales, control del sistema aduanero, entre otros.
Teniendo en cuenta estos elementos, destaca: "Lo que hay que corregir son las grandes distorsiones de la base, el rumbo general de la economía tanto para familias como para empresas y, por supuesto, también para el gobierno sigue siendo siempre con mucha fricción, con mucho conflicto recurrente, porque si algo se arregla a los seis meses reflota de nuevo y vuelve a haber conflictos, así que en mi visión es que no, no se está enfocando bien la cuestión".
"SE SACAN EL BANQUITO AL QUE ESTÁ HACIENDO EQUILIBRIO"
Consultado sobre los programas de incentivo para pequeños productores que se han dado de baja en los últimos meses, el ingeniero Luis Villa opinó: "Parece que tener un país diverso es un problema, siendo que es al revés, todo lo contrario. Yo creo que el país tiene un futuro muy incierto porque justamente no está claro hacia dónde se quiere ir; estamos a los tironeos permanentes y con unos problemas estructurales que son cada vez más graves. Hay una apoyatura que puede ser mejorable, puede ser siempre más eficaz y que existe; retirar eso cuando está todo muy difícil es ‘sacarle el banquito al que está haciendo equilibrio y está por caerse’. Parecería que es hasta una provocación, así que lo veo realmente como una cosa muy muy errada".
LA RELEVANCIA DEL ALGODÓN
Otro de los puntos abordados por el ingeniero fue la producción de algodón, sobre la cual remarcó la necesidad de una mirada especial para producciones con tal impacto para las provincias.
"Sin duda es uno de los cultivos (el algodón), después de los tres grandes, y consideramos grandes el trigo, el maíz y el arroz. El segundo nivel donde puede estar la papa, la soja, ahí está el algodón. Es un cultivo que ha estado en la historia misma del desarrollo de la humanidad y que hoy en día sigue siendo irremplazable. Lamentablemente no tiene ni siquiera cuestiones básicas como mercados, no tenemos precio de referencia como se tiene en otros productos y de ahí en adelante. Podemos armar una larga lista, así que hay mucho para hacer en un cultivo que tiene que tener una etapa de crecimiento inteligente muy buena", concluyó el ingeniero Luis Villa.
Presentan un kit de diagnóstico de calidad física del suelo
Contar con información sobre las condiciones físicas de un suelo es fundamental para determinar a qué estrés puede estar sometido el cultivo. Además, permite conocer mejor parámetros agrícolas como el laboreo, la fertilización, disponibilidad de nutrientes, el drenaje, la irrigación, compactación del suelo, entre otros. El Instituto de Suelos del INTA pone a disposición un kit que permite conocer estos parámetros clave para la toma de decisiones.

Un buen suelo debe poseer las condiciones físicas necesarias para que la dinámica de los nutrientes y del agua funcione apropiadamente, de tal forma que las raíces de las plantas no encuentren limitaciones para cumplir con su función de absorción y translocación de agua y de nutrientes a la parte aérea.
Existen diversos análisis que hacen referencia a la morfología, al contenido hídrico o bien a la dinámica del agua en el suelo. "Todos ellos son indicativos del estado actual del suelo y cómo puede impactar en la disponibilidad de nutrientes y agua para la planta", explicó Emiliano Bressan, investigador del Instituto de Suelos. A su vez, señaló: "Esta disponibilidad estará estrechamente relacionada con la capacidad de crecimiento y desarrollo que tendrán los vegetales y por ende estarán influenciando a la productividad final de nuestros cultivos".
Los métodos agrícolas de producción de cultivos se han concentrado en la labranza intensiva, suministro de insumos externos como estrategia para incrementar la fertilidad del suelo y rendimiento de la cosecha. Sin embargo, las consecuencias de la labranza intensiva son la compactación del suelo, pérdida de la biodiversidad, contaminación del suelo y el agua por el uso excesivo de agroquímicos, así como el incremento de la erosión.
De acuerdo con Bressan, "para poder establecer un adecuado diagnóstico de la fertilidad del suelo que deseamos cultivar, es necesario conocer la fertilidad física del mismo y complementarlo con el análisis de la fertilidad química o disponibilidad de nutrientes para los cultivos, ya que el conocimiento de ambas nos permitirá tener una evaluación integral de la fertilidad edáfica, como paso previo a la implementación de prácticas correctivas y/o enmiendas al suelo".
La evaluación únicamente de las características químicas del suelo puede resultar en una considerable pérdida económica al no tener en cuenta los factores físicos que puedan estar afectando al correcto aprovechamiento nutricional por parte del cultivo.
Teniendo en cuenta todo lo anteriormente mencionado, el Instituto de Suelos creó el "Kit Diagnóstico Calidad Física del Suelo" con el objetivo de poder diagnosticar la calidad física del suelo y poder complementarlo con los análisis químicos de rutina que generalmente se realizan.
El kit está compuesto por un cilindro metálico para determinar la densidad aparente, porosidad total, contenido de carbono orgánico y materia orgánica; tres cilindros de PVC para determinar capacidad de campo, punto de marchitez permanente, contenido de agua útil y distribución del tamaño de poros; un cilindro de PVC como modelo para que el productor pueda confeccionar dichos cilindros; una cinta adhesiva de papel; diez bolsas de plástico de polietileno; una guía de diagnóstico y una guía de evaluación a campo de la Calidad Estructural de Suelos Bajo Siembra Directa.
Los parámetros elegidos para este diagnóstico son: densidad aparente, porosidad total, capacidad de campo, punto de marchitez permanente, contenido de agua útil, distribución de tamaño de poros, contenido de materia orgánica y carbono orgánico.










