América Latina es la región más afectada por la pérdida de vida silvestre
El informe de la organización WWF indica un descenso del 95% de las poblaciones monitoreadas en solo 50 años, debido a la destrucción del hábitat y al cambio climático.

Este declive, atribuido principalmente a la destrucción del hábitat y al cambio climático, supera el promedio global del 73%. La región, rica en biodiversidad, ha experimentado las mayores caídas en especies de agua dulce (-85%), terrestres (-69%) y marinas (-56%).
Las principales amenazas para la fauna y flora silvestre incluyen la degradación del hábitat, impulsada por la expansión agrícola, la sobreexplotación de recursos, la contaminación y el cambio climático, que afecta especialmente a América Latina. La deforestación tropical, aunque disminuyó un 9% en 2023, sigue siendo alta, con Brasil, la República Democrática del Congo y Bolivia liderando la pérdida de bosques primarios.
El informe también destaca ejemplos preocupantes como la disminución del 65% de los delfines rosados del Amazonas entre 1994 y 2016. En una conferencia de prensa, la directora de WWF Internacional, Kirsten Schuijt, alertó sobre los peligrosos puntos de inflexión globales que amenazan los ecosistemas y la estabilidad de las sociedades debido a la crisis climática y la pérdida de biodiversidad.
Una superpotencia en biodiversidad
América Latina alberga tres de los cinco países con mayor diversidad biológica: Brasil, Colombia y México. La región es fundamental para la conservación de la biodiversidad, albergando el 10% de las especies conocidas del mundo en la selva amazónica. Sin embargo, la biodiversidad está en declive, con especies emblemáticas como la vaquita marina y el jaguar amenazadas por la deforestación y la caza.
El informe de WWF destaca que la pérdida de una sola especie puede desencadenar efectos en cadena, como la disminución de la capacidad de almacenamiento de carbono en ecosistemas como la Mata Atlántica brasileña. Este declive en la fauna sirve de advertencia sobre el riesgo de extinción y la degradación de ecosistemas cruciales para la vida humana, aumentando su vulnerabilidad a puntos de inflexión irreversibles.
La crisis climática también afecta la región, con incendios en la Amazonía alcanzando niveles récord debido a la sequía, lo que acelera la liberación de carbono y altera los patrones climáticos globales. Sandra Valenzuela, de WWF Colombia, subraya que la crisis ambiental también es una crisis humana, ya que afecta los medios de subsistencia..
El camino a seguir
El informe de WWF propone diversas estrategias para proteger la biodiversidad, comenzando por ampliar y mejorar las áreas protegidas. Aunque actualmente existen casi 300.000 zonas protegidas en el mundo, cubriendo el 16% de la tierra y el 8% de los océanos, su distribución es desigual e insuficiente. El Marco Mundial para la Biodiversidad de Kunming-Montreal, aprobado en 2022, busca proteger el 30% de las tierras y océanos para 2030.
WWF también sugiere cambios en los sistemas alimentarios, promoviendo prácticas sostenibles como la agroecología y la agricultura regenerativa para proteger la biodiversidad, cumplir con los objetivos climáticos y mejorar la salud. Además, llama a una transición energética planificada para evitar impactos negativos en los ecosistemas, especialmente en América Latina.
A pesar de la gravedad de la situación, Kirsten Schuijt, directora de WWF Internacional, subraya que aún es posible revertir la crisis si se toman decisiones urgentes en los próximos cinco años para implementar los acuerdos globales y encaminar la naturaleza hacia su recuperación en 2030.










