Profesores particulares ven más fallas en la escuela que en la casa
Lengua y Matemática son las áreas más "débiles". Una hora de apoyo puede valer hasta $10.000, depende del contenido, meta y frecuencia.
"Los chicos necesitan mucha ayuda en matemática y en lengua, en todos los grados de primaria se ve esa dificultad", señala María del Carmen Lastapen. La afirmación de la docente es la voz unánime de tres fuentes dedicadas a dar clases particulares y a las que acudió NORTE.

Las tres observan deficiencias en la forma de enseñar en las aulas y María del Carmen considera que los problemas se advierten en el día a día.
"Pido a los chicos que traigan sus cuadernos para seguir lo que enseña su maestra", dice. En el seguimiento de clases nota que falta continuidad en los aprendizajes: "Ves que el maestro da una cosa hoy y mañana pasó a otra totalmente distinta", describe.
UNA TRISTEZA
Otra docente con más de 30 años en la preparación de chicos sostiene con dolor que "a medida que pasan los años hay un déficit total, no solo en los niños, sino también en mis colegas". La profesora pide que se reserve su identidad, porque sabe que esa afirmación conlleva malestar.
"Veo que la calidad ya no es la misma, que se va perdiendo conocimiento, falta interés y se perdieron hábitos importantes; especialmente en por el estudio, en la lectura y escritura", dice con pesar. Dentro de los cambios advierte que falta dedicación "tanto de un lado como del otro" porque son muy pocos los docentes con compromiso: "Me sobran los cinco dedos de la mano", dice en alusión a los que muestran lo contrario.
Una tercera fuente -también con décadas de antigüedad como profesor particular- agrega que la metodología para enseñar no cambió tanto con el tiempo, sino que lo que más atenta contra el estudio es que hay mucha más dispersión con las pantallas. Además considera que entre los adultos nadie quiere hacer su parte. "No se presta atención a los problemas de déficit de los chicos; es como si cada uno eligiera mirar solamente hacia donde le conviene", lamenta.










