Un maestro pizzero chaqueño es campeón sudamericano y viajará a Italia
El joven oriundo de Vilelas logró el primer puesto entre más de cien competidores, en la cuarta edición del Campionato Escuola Pizzaioli.
El año pasado Bruno Liska, nacido y criado en Puerto Vilelas, logró el subcampeonato en la competencia sudamericana de maestros pizzeros Campionato Escuola Pizzaioli, esta vez tuvo revancha y se hizo con el primer premio: un viaje a Italia con estadía incluida para competir en dos categorías del prestigioso Campeonato Nazionale Pizza DOC.

Luego de dos días de competencia (el 28 y 29 de septiembre), el marco de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT), en el predio de La Rural, Bruno logró el Premio de Campeón Sudamericano 2024 gracias a sumar la mayor puntuación entre las categorías Pizza Margherita STG y la categoría Pizza Margherita Contemporánea "las más importantes entre las 10 categorías que se evaluaron", señaló a NORTE. En el desarrollo de la competencia, un juez de piso evaluó a los participantes con una puntuación de entre 1 y 100, para ello tomó en cuenta cuatro criterios: profesionalismo, técnica, manejo de los tiempos y limpieza.
Además, se contó con un jurado de mesa conformado en su totalidad por expertos italianos, tanto locales como internacionales, quienes calificaron con una puntuación entre 1 y 300, que se basaron en el sabor, el punto de cocción y la presentación.
El talentoso "pizzaiolo" demostró su destreza excepcional y pasión por la gastronomía italiana, cautivó a los jueces y al público con su técnica impecable y creatividad. En la categoría Pizza Gourmet le otorgaron el primer puesto, gracias a la combinación de ingredientes de su pizza bianca con cuatro quesos y una base de queso Parmesano rallado, sumo Scamorza de Fumata, Mozzarella Di Bufala, y al sacarla del horno, agregó ricota y una miel con extracto de frutilla, con un guiño a nuestra provincia, que es productora de la fruta roja, y por último sumó nueces pecan, ralladura de limón y hojas de eneldo.
Bruno es un joven de temple tranquilo y humilde que aprendió la profesión de su padre Rubén, "de estilo más argento". En 2020, junto con su primo decidieron emprender y Bruno se interesó por el estilo napolitano que fue perfeccionando de forma autodidacta.











