Quitilipi, un lugar chaqueño con historia para los artesanos aborígenes
La localidad de Quitilipi, es el escenario de la tradicional Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña "René James Sotelo", que convoca a artesanos qom, mocovíes, wichí y vilelas con el objetivo de la comercialización, el encuentro entre artesanos aborígenes y la visibilización de saberes.

La Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña "René James Sotelo", se lleva a cabo todos los años en Quitilipi desde el año 1968 y va por su 47º edición. Tuvo una trascendencia enorme en los últimos años por varios motivos, uno de ellos fue consecuencia de la pandemia por el Covid 19, ya que el aislamiento en 2020 y 2021, obligó a realizarla de manera virtual, lo cual hizo que las redes sociales la llevaran a trascender las fronteras del país, lo que trajo como consecuencia que las artesanías aborígenes chaqueñas llegasen a ser expuestas en el Louvre (París) en 2022, llevadas de la mano de un grupo de artesanas.
Otro hito importante se logró en la 39º Feria Nacional de Artesanía de Colón, Entre Ríos, en febrero de 2023 donde una artesana aborigen, Sara Ortega, se quedó con uno de los premios mayores, que es la "Rueca de Plata", por primera vez para una artesana de la provincia.
Un poco de historia de la artesanía aborigen
Para introducirnos en el tema de las artesanías producidas por artesanos de todos los pueblos originarios chaqueños (Qom, Moqoit, Wichí y Shimpi Vilelas), tenemos que retrotraernos a los años 60 y a su promotor, que fue el gran maestro indigenista, René James Sotelo.

René James Sotelo, oriundo de Quitilipi, se recibe de maestro normal en la Escuela Normal de Corrientes en 1946 y vuelve al Chaco al año siguiente para dedicarse a la docencia. Trabajó en varias escuelas primarias de la provincia hasta que en 1951 llega a ser director suplente de la EEP Nº 384, cargo que titulariza en 1966.
Siempre se interesó y preocupó por la integración del aborigen a la sociedad chaqueña de entonces, habida cuenta que por esos años el aborigen o el indio, era discriminado, perseguido, incluso la matanza o masacre de Napalpí (1924) estaba muy cerca en el tiempo. Él había compartido su infancia y primeros grados con niños aborígenes en la escuela Nº 371 de Colonia Uriburu, donde su padre era director.
Es así que, siendo docente ya en su Quitilipi natal, con un grupo de colegas y amigos, en 1963 crea la Asociación Amigos del Aborigen (AADA) y en los tiempos libres y fines de semana comienzan a ocuparse del tema. Ese primer año el presidente de la Asociación fue Esteban Burli y Sotelo secretario. Al año siguiente llega a la presidencia, en la que estuvo hasta el año 1971, donde debió dejar ya que la provincia lo nombró director del Instituto del Aborigen, cargo que ejerció hasta su muerte en 1981. En la primera reunión formativa de la misma se escribió la declaración de principios que debía regir el rumbo de la Asociación.

Con el grupo de AADA realizó un enorme trabajo sociocultural en Colonia Aborigen, exreducción de indios Napalpí, con un territorio de un poco más de 22.000 hectáreas, creada en 1911, para lo cual debió ejecutar un censo de población en la misma. El trabajo fue de tal excelencia que, por encargo de la Nación y con su grupo de colegas colaboradores, debió replicarlo en San Luís del Palmar (Corrientes). Es así que culmina siendo director de aborigen en todas las colonias y asentamientos aborígenes de la provincia, creando escuelas primarias y secundarias, salas de primeros auxilios y hospitales, sobre todo las asociaciones comunitarias, desde donde se les enseño a los originarios a trabajar en agricultura, ganadería, huertas y hasta abriendo caminos.
Para Sotelo era menester integrar al aborigen a la sociedad. Para él, el concepto de integrar es más amplio y supone la mantención de todo el bagaje cultural de los pueblos originarios, especialmente la lengua materna y el trabajo artesanal realizado con técnicas milenarias; por lo que piensa en este trabajo artesanal como medio para mostrar a la sociedad y lograr el conocimiento uno del otro y que ese intercambio llevase con el tiempo a la tan ansiada integración de los pueblos.
Es así que en 1967 realiza una primera muestra de artesanía aborigen en la Biblioteca Mayor Jorge Luís Fontana, que fue todo un éxito, por lo que al año siguiente se propone realizar la primera Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña en unos galpones de una desmotadora en desuso sobre la avenida Sarmiento.

Año tras año, la Feria congregó un promedio de 200 artesanos de los cuatro pueblos aborígenes que existen en el Chaco, que venían a exponer y comercializar sus producciones en alfarería, tejidos en chaguar, cestería en palma, totoras e isipó y tallas en maderas autóctonas como palo santo, algarrobo, tatané y otras, a lo que se agrega sus instrumentos musicales como el nviqué o violín qom. Por las noches de las tres jornadas que duraba la feria, se realizaba un festival que atraía a importantes grupos musicales del país como Los Fronterizos, César Isella, Coco y Hugo Díaz, entre otros.
Relevancia nacional
Desde 2012, la feria tiene una relevancia nacional como Fiesta Nacional del Arte Indígena y es por eso que Quitilipi fue declarada Capital Provincial del Arte Indígena por la Legislatura Chaqueña.
Desde hace unos años, en febrero, los artesanos premiados en esta Feria participan en la Feria Nacional de Colón (Entre Ríos), llevados por el Instituto de Cultura de la provincia.

Se puede decir que la Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña de Quitilipi, es la madre de todas las ferias, pues todo se inicia en esa década del 60 con Sotelo como el líder promotor. En la actualidad, florecen las ferias de artesanía aborigen en todo el país y es por eso que hay que recordar que sin la de Quitilipi, es probable que no hayan llegado al nivel de excelencia logrado, y que hasta se hubiese perdido estas técnicas milenarias plasmadas en obras de arte que fueron exhibidas en las mejores salas del viejo continente. Otro tanto sucede con la proliferación de artesanas y artesanos con un saber que pasa de generación en generación en forma oral y práctica en todas las comunidades originarias.
Quitilipi, como ciudad, debe estar orgullosa de esta muestra de arte ancestral única en la provincia y el país, y por qué no en América Latina. Gobernantes y ciudadanos deben trabajar y defenderla porque es parte de la identidad chaqueña.
Museo Artesanal "René James Sotelo"
El Museo Artesanal "René James Sotelo" se crea en el año 1992 por iniciativa de familiares y amigos del gran maestro indigenista.

Las piezas artesanales con que cuenta el Museo Artesanal constituyen las obras premiadas en los distintos rubros en que se clasifican las artesanías de los pueblos originarios del Chaco que son los Qom, Moqoit, Wichis y Vilelas. Los trabajos premiados en alfarería, tejidos, cestería y esculturas son retribuidos con una suma de dinero al artesano y a cambio pasa a formar parte del stock de acervos de la Institución que hoy lleva su nombre.
Es decir, que, si bien el Museo se crea en el año 1992, a nueve años de la trágica muerte de René James Sotelo, las piezas artesanales se vienen coleccionando desde la primera Feria en el año 1968, llegando en la actualidad a sumar más de 1.000 acervos de incalculable valor cultural y artístico, hoy ya registrados, catalogados y digitalizados en la Plataforma del Instituto de Cultura del Chaco.
El objetivo del Museo Artesanal "René James Sotelo", es resguardar y poner en valor la producción artesanal de los pueblos originarios de la Provincia del Chaco, como una forma de perpetuar su producción y así contribuir a la integración de los distintos pueblos del crisol de razas que pueblan nuestra provincia.

La historia en general, o de un pueblo en particular, no necesariamente tiene que ser contada o narrada, también puede ser observada en las vidrieras de los museos. Las colecciones muchas veces sirven más que miles de palabras y quedan grabadas en la retina del visitante que sabe apreciar, no solo el valor simbólico de los mismos, sino, también, el enorme valor patrimonial encerrados en estas instituciones que cobijan estas piezas, como si fueran tesoros que, de no existir, estarían desperdigados por doquier sin ningún valor testimonial que acredite una etapa en la vida de un grupo humano.
Los museos son historia viviente necesaria para mantener intacta la memoria de los pueblos, expresada en hechos y/o producciones que evolucionan en el tiempo y caracterizan a los mismos.
Los museos, particularmente el de la ciudad de Quitilipi, constituyen instituciones de testimonios o salvaguarda de la historia de los pueblos, necesarias para mantener fresca e intacta la memoria que hace más fuerte la cohesión hacia adentro y la integración hacia afuera, como forma de evitar la dominación de unos o la sumisión de otros.
7 y 8 de septiembre, una nueva edición

Este año los días 7 y 8 de septiembre, se realizará la 47° Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña "René James Sotelo", 13° Fiesta Nacional de Arte Indígena y 12° Encuentro de Talladores en Madera "Francisco Ferrer".
Están invitados 160 artesanos originarias de las siguientes localidades: Colonia Aborigen, Presidencia Roque Sáenz Peña, El Sauzalito, Miraflores, Pampa del Indio, San Bernardo, General Pinedo, Misión Nueva Pompeya, Villa Ángela, Charata, Villa Berthet, Juan José Castelli, Miraflores, El Espinillo, Resistencia, La Tigra, Tres Isletas, Fortín Lavalle, Villa Río Bermejito, Fontana y de otras provincias como ser Jujuy, Formosa y Misiones.
La familia Sotelo y la revalorización del trabajo artesanal

Así lo relata de Cristina Sotelo, hija de René Sotelo, miembro activo de la comisión del Museo de Artesanías René James Sotelo y de la comisión organizadora de la Feria.
"En mi familia desde que éramos chicos compartimos con papi y mami los lugares que frecuentaban, uno de ellos era la Colonia Aborigen, la Escuela 14, el culto del salteño, la represa y tantos lugares de ahí" expresa Cristina y agrega: "Papi comenzó a trabajar en 1962 con el aborigen junto a un grupo de jóvenes estudiantes y maestros que se iniciaron en la docencia haciendo actividad social con ellos a través de enseñarles a los adultos a leer y escribir. Así como el cuidado de la salud, también compartíamos la alimentación aprendiendo de sus costumbres y los y las incentivabas a mandar a los niños a la escuela"
Sotelo remarca que: "a través de la Asociación Amigos del Aborigen surge la idea de revalorizar las artesanías y mostrarlas creando una feria con el objetivo de difundir su cultura". "Papi, en su trabajo por la provincia, se encontró que todas las comunidades y pueblos a los que iban tenían en común las artesanías como parte de sus culturas y que, además, tenían un sentido cultural, entonces pensaron que crear esta feria en el centro de la provincia, sería un motivo por un lado de encuentro entre culturas y pueblos, y por otro un puente para generar un dialogo con la cultura criolla".

Sobre los comienzas, Cristina recuerda que: "todo empezó gracias a la organización comunitaria, un grupo de personas cocinaban, en los que estaba mami, tía Chela y tantas maestras amigas, y también sus familias, colaboraban igual que el personal de la Dirección del Aborigen. Se realizaba la feria en los galpones del Ministerio de la Producción. Comenzó con un número determinado de artesanos y se fueron sumando de distintas comunidades"
Luego de su trágica muerte, "sus hijos nos unimos a la Asociación Amigos del Aborigen, para trabajar y organizar las ferias" explica Sotelo.
El 2 de enero de 1992 se inaugura el Museo Artesanal Rene James Sotelo, que lleva su nombre al igual que la feria. Esta no se realizó desde el año 1991 y en el 2000 vuelve ya organizada por el municipio local y siempre con el apoyo de la provincia y la Asociación Amigos del Aborigen. "Luego de unos años también se incorporan a trabajar en la feria mis hijos Cesar Nicolás Aguirre y Melisa Sotelo y la constante colaboración de Julio Rene Sotelo, mi hermano mayor asi también como un grupo de personas como Ester Fortini, Belén Álvarez, Paquita de Álvarez, Héctor Rivero, Rodolfo Hofereck y muchos más que siguen colaborando desde la primera feria" finaliza Cristina Sotelo.










