Verónica Llinás: "Buscamos que el público se divierta y se olvide de todo por un rato"
La obra promete una noche de risas y reflexión mientras Ignacia, interpretada por Llinás, se enfrenta a sus miedos con la ayuda de su manager y un inusual "coach ontológico".

Con una única función el miércoles 4 de septiembre, desde las 21:30, se presenta en el Complejo Cultural Guido Miranda, la tragicomedia protagonizada por Verónica Llinás junto a Héctor Díaz y Darío Lopilato.
Entradas ya a la venta en boletería del Guido, Colón 164 y en www.butacauno.com.ar
Coescrita por Verónica Llinás junto a Facundo Zilberberg, "Antígona en el baño" cuenta las vicisitudes de Ignacia, una estrella de otro tiempo que está a punto de salir a escena después de un largo exilio en la televisión. A la edad y la decadencia del cuerpo se suman otros miedos inconfesables. ¿Quiénes son sus aliados para superar semejante momento? El hijo de su representante de siempre, protagonizado por Darío Lopilato, que hace lo que puede para estar a la altura y un insólito "coach ontológico", interpretado por Héctor Díaz, quien define su trabajo como "paisajismo de la mente" y propone una serie de ejercicios insólitos para calmar los nervios de la actriz.
La obra más personal de Llinás
Antígona en el baño es una obra en la que Verónica Llinás se involucró casi como nunca antes lo había hecho. "Para mí fue un paso muy grande porque me transformé en el pilar del proyecto, el capitán, que por momentos tenía miedo de llevarlos a todos a un fracaso", dice a NORTE.

A la obra se la ofreció Facundo Zylberberg, quien escribió la primera versión y hablaba de un mundo que conmovía: el mundo de una actriz de cierta edad, de todas sus inseguridades y la relación con la vejez. "A mí la obra me encantaba, pero le dije a Facundo que lo liberaba para que otra persona la actué, y me dijo que me iba a esperar. Cuando se dio el momento, yo sentí que para que fuera realmente comercial y pudiera tener resonancia en un público más grande me parecía que había que hacer una adaptación, ponerle humor. Que la obra misma se encargara de una forma divertida de contarle al público cómo son las tragedias" dice Llinás.
El otro rol que cumple la multifacética Verónica es de co-directora junto a Laura Paredes, ya que según ella "cuando un actor está sobre el escenario, pierde completamente la visión general del asunto y es necesaria una visión por fuera".
Con respecto con cuál de los tres roles que asume en esta obra se siente más segura, Llinás sin duda responde "la de actriz".
La respuesta del publico

"Las giras son extensas, cansadoras, pero nos llenan el corazón en cada función" dice Verónica y agrega que: "nos permite conocer cada rincón de nuestra Argentina, teatros hermosos, pero por, sobre todo, tener el abrazo del público. Y no solo me refiero a los aplausos, sino de quienes nos esperan y nos dicen que en la hora y pico que dura la obra la pasaron genial".
Por último, la protagonista resalta: "buscamos que el público se divierta y se olvide de todo por un rato y eso es lo que nos dicen, y para nosotros eso es un mimo al alma" concluye Llinás.












