El desafío de superar el atraso logístico
El último informe global sobre desempeño logístico publicado por el Banco Mundial muestra que Argentina no se encuentra entre los países de América Latina mejor posicionados en ese rubro.
En comparación con otras naciones de la región, el que obtuvo la mejor puntuación fue Brasil, con 3.2, ocupando el puesto 51 a nivel mundial. Le siguen Panamá (3.1, puesto 57), Chile (3.0, puesto 61), Perú (3.0, puesto 61), Uruguay (3.0, puesto 61) y Colombia (2.9, puesto 66).
¿Qué es el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial? Es un indicador que elabora todos los años el organismo a partir de datos obtenidos en 139 países, con el fin de medir -entre otras variables- la facilidad para establecer nexos confiables en la cadena de suministro y los factores estructurales que permiten hacerlo, como la calidad de los servicios de logística, la infraestructura relacionada con el comercio y el transporte, y los controles fronterizos.
El informe, que toma datos del año 2023, destaca que así como algunos países como Brasil y Panamá han mejorado su desempeño logístico, otros como Colombia y Chile perdieron posiciones en el ranking. De este documento se desprende, por otra parte, que en términos generales Argentina se sitúa en un contexto donde la mayoría de los países de la región están enfrentando desafíos logísticos significativos, lo que sugiere que su desempeño también podría estar en un nivel intermedio o bajo en comparación con estos países. Cabe recordar que este trabajo realizado por especialistas del Banco Mundial mide la capacidad de los países para mover bienes a través de las fronteras de manera eficiente y confiable, evaluando factores como la calidad de la infraestructura, los servicios logísticos y la facilidad de los controles fronterizos. Pero si bien Argentina no es mencionada entre los diez países con mejor desempeño, es justo decir que tampoco figura en el grupo con mayores falencias en la materia.
Para cualquier economía, la falta de una infraestructura logística eficiente representa una enorme desventaja en un mundo que se caracteriza por la alta competitividad. En el caso de nuestro país, si se observa el problema y se acota a lo que sucede dentro del territorio nacional, hay que decir que el 95% del movimiento de cargas se lleva a cabo por rutas, que no es precisamente el más económico. Por otra parte, un dato a tener en cuenta es que en los últimos años creció el comercio electrónico, lo que exige servicios logísticos más eficientes, especialmente en el último tramo de distribución, lo que representa un desafío enorme para las empresas que deben adaptarse a esta demanda. Está comprobado que, en cualquier país, las desventajas logísticas representan una amenaza para el comercio y la producción. Los costos logísticos en aumento y la falta de inversión en infraestructura son factores que contribuyen a esta situación.
Sobre esto último, hay que decir que se necesitan inversiones importantes tanto del sector público como privado para mejorar la infraestructura y los servicios logísticos. Sin un enfoque estratégico en la inversión, el potencial del país en el comercio exterior y en la producción agroalimentaria no podrá ser plenamente aprovechado. Lo mismo puede decirse respecto a la problemática en el NEA, que no debe permanecer al margen de escenarios en los que el buen desempeño logístico es clave para tener mayores posibilidades de éxito.
Por otro lado, no se debe pasar por alto que existe un desbalance en el transporte por el río Paraná, donde más de la mitad de la carga se mueve en dirección de bajada (hacia puertos) y solo el 30% en subida, lo que implica que muchas barcazas regresan vacías, aumentando los costos operativos. Tanto el NEA como el resto del país tienen por delante grandes desafíos logísticos que requieren una atención urgente y un enfoque estratégico de largo plazo para mejorar la infraestructura, adoptar tecnologías, y asegurar prácticas sostenibles en el sector. Es de esperar que se adopten medidas que ayuden a reducir los costos operativos, y al mismo tiempo se promuevan inversiones en infraestructura para que una amplia variedad de productos locales de exportación sea más competitiva en el mercado global.










