Hubo acuerdo y la clínica Vida Nova no será intervenida ni clausurada
Fue luego de que los padres cortaron la Ruta 16. "Confío en la palabra de las autoridades", expresó Federico Haupman, presidente del lugar.
El pasado miércoles pacientes, familiares y autoridades de la clínica de rehabilitación Vida Nova, en Puerto Tirol, se encontraron con una inspección institucional de control sanitario. La conclusión de los inspectores fue que la institución no cumplía ciertas normas reglamentarias, motivo por el que debía ser clausurada o intervenida por el Ministerio de Salud Pública del Chaco, a través de Salud Mental.
La reacción de los padres no se hizo esperar y el viernes 2 de agosto decidieron cortar la ruta 16, mientras algunos otros se encadenaron en silletas frente a las puertas de la institución.

"Cómo es posible que no se cumplan las condiciones cuando somos sesenta padres que reclamamos en contra de la intervención del lugar. Incluso nuestros hijos nos acompañan en el reclamo desde adentro del predio, porque se sienten cuidados y contenidos en la clínica", relató la madre de un joven internado, Alejandra Carballo a NORTE.
Federico Haupman, presidente de Vida Nova, aseguró a este matutino que ayer sábado hubo una reunión favorable con representantes del Ejecutivo provincial y que la institución no será intervenida. "Nos dieron un plazo de tres meses para reacondicionar el lugar y cumplir normas que ellos señalan estamos incumpliendo", relató Haupman. "Hace seis años iniciamos tratamientos diurnos y hace un año iniciamos las internaciones. Sin embargo, nunca obtuvimos la habilitación sanitaria que solicitamos hace más de tres meses".
"Hubo mucho reclamo infundado por parte de otras instituciones que no vamos a mencionar, pero lo cierto es que contamos con profesionales matriculados que cumplen todas las normas. También deberían mencionar que alojamos gratuitamente a veinte chicos de la calle, con dinero propio que sale de la cuota de los otros padres, y no pedimos financiamiento público porque los atendemos con recursos propios", dijo.
Luego, Federico amplió: "Somos una institución que durante estos años de trabajo jamás recibió aportes económicos del Estado ni de partidos políticos, que bajo una cuota mínima comparado a otras organizaciones realiza un trabajo incomparable con resultados efectivos que estas familias y la de nuestros graduados respaldan. Con la escasez de recursos humanos y económicos trabajamos incansablemente garantizando que nuestros usuarios reciban atención psicológica semanal, asistencia educativa (terminando el secundario desde el mismo predio), talleres de formación profesional, entre otras".
"El crecimiento y apoyo de las familias de cada usuario demandó la formación de un lugar en el cual puedan permanecer de manera voluntaria, libre de droga, en el cual se sientan escuchados y valorados. Esta búsqueda de un lugar idóneo, un espacio que se encuadre fuera del área metropolitana pero con accesibilidad a las familias, nos trajo hasta este predio de Puerto Tirol (el cual ya funcionaba antes como centro de Rehabilitación gerontológico), el cual comenzó a funcionar desde septiembre del año pasado", contextualizó.










