La contaminación del aire ya es el segundo factor de muerte más importante
El estudio estima que el 90 % de la población mundial está afectado por entornos de aire insalubre. De qué se trata.
Los institutos de investigación estadounidenses Health Effects Institute (HEI) y el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), publicaron el informe "Estado del aire global" (State of Global Air). En este completo reporte, se detallan los impactos en la salud de la contaminación del aire, que avanzó al segundo lugar, dejando atrás al tabaco y a la desnutrición como factores de riesgo de muerte, y siendo superado sólo por la hipertensión arterial.
El informe, originado en la estimación más reciente de la literatura científica mundial, se refiere al año 2021. Se basa en los últimos datos disponibles del estudio "Carga global de enfermedad", un programa internacional de investigación en epidemiología realizado en 204 países y en el que participan más de 10.000 investigadores.

MILLONES DE DECESOS
En el reporte anterior (2022), esta base de datos global permitió a los científicos afirmar que la contaminación del aire había sido la principal responsable de 6.7 millones de muertos en 2019, cifra de referencia tomada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto implica que la contaminación del aire tuvo un aumento de poco más del 20 % en la mortalidad global, sin contar las decenas de millones de personas que viven con enfermedades crónicas debilitantes, lo que ejerce una gran presión sobre los sistemas de salud médica, las economías y las sociedades.
En el reporte se destaca que más del 90 % de estas muertes (7.8 millones) se deben a la contaminación del aire por PM2.5, unas partículas sólidas y líquidas finas que se encuentran en el aire y tienen un diámetro inferior a los 2.5 micrómetros, y que por lo tanto pueden ser ingeridas a través de las vías respiratorias. Para tener una idea de lo que son 2.5 micrómetros, podemos tomar como referencia un cabello humano: este mide, aproximadamente, 70 micrómetros de diámetro, lo que lo hace 30 veces más grande que la partícula fina más grande.
Datos de la OMS muestran que prácticamente la totalidad (99 %) de la población mundial está expuesta a respirar aire con niveles de contaminantes que están por encima de los límites establecidos de seguridad. Entre los contaminantes del aire más peligrosos para la salud pública, destaca a las partículas suspendidas menores a 10 y a 2.5 micrómetros de diámetro (PM10 y PM2.5); el ozono; el dióxido de nitrógeno; el dióxido de azufre y el monóxido de carbono. La contaminación del aire es un problema de salud global, que requiere de un gran esfuerzo para ser mitigado.











