La diversificación de la matriz energética
Aunque las provincias de nuestra región tienen un potencial que se podría considerar moderado para el desarrollo de energía solar fotovoltaica, comparado con las NOA los nuevos precios a la energía mayorista y la quita de subsidios que afectarán a la mayoría de los usuarios obligan a pensar políticas de incentivo para poder avanzar, también en el Chaco, hacia una matriz energética más diversificada, limpia, sustentable y accesible para las industrias, los comercios y los hogares.
Según datos oficiales, en el primer trimestre de este año se añadieron 47 MW al sistema eléctrico argentino. En ese período se inauguraron cuatro proyectos de fuentes renovables a gran escala en las provincias de La Rioja, Córdoba y San Juan, marcando así una tendencia que no suele ser frecuente en nuestro país. En efecto, cada cambio en la administración nacional implica muchas veces cambios bruscos en las hojas de ruta. Pero, al menos hasta ahora, esta vez se mantuvo la idea de sostener el proceso de diversificación de la matriz energética (con energía solar, eólica, hidroeléctrica, nuclear, hidrógeno) que necesita el país, pese a que ese proceso comenzó en gestiones anteriores.
En el caso del NEA interesa particularmente la posibilidad de avanzar en la transición energética hacia modelos renovables que, combinados con una visión de desarrollo productivo, permita aprovechar el potencial de estos recursos. Es que se trata de una región que registra valores promedios de radiación solar que bien podrían ser aprovechados para convertir la luz del sol en electricidad para autoconsumo en hogares, comercios y empresas. Esa posibilidad de generar energía limpia y abaratar costos, sin embargo, tiene como principales obstáculos la alta inversión inicial que se necesita para acceder a las tecnologías que lo hacen posible y la falta de líneas de crédito para adquirir equipos. De todos modos, a pesar del particular momento que atraviesan las economías regionales, hay un dato objetivo que no se puede soslayar: hace diez años, a nivel global, el costo de los paneles solares era diez veces más alto de lo que cuestan hoy, de manera que en el resto del mundo actualmente es más viable avanzar con un proyecto fotovoltaico. Por lo tanto, es de esperar que cuando nuestra economía logre retomar la senda del crecimiento se pueda concretar lo que hoy por hoy solo queda en el plano de las propuestas. Y por estas latitudes la energía solar se puede aprovechar utilizando paneles solares que convierten la luz del sol en corriente eléctrica; o como energía solar térmica, utilizando equipos diseñados para concentrar en un punto la radiación solar con el objetivo de calentar agua. Otra posibilidad es utilizar los rayos del sol para calentar agua que, al producir vapor, ofrece la fuerza suficiente para mover turbinas incorporadas a generadores eléctricos. Ya en 2019 un informe difundido por el Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste advirtió sobre la falta de "implementación de políticas de incentivos adecuados que permitan principalmente sobrellevar los costos de inversión inicial que implican para usuarios particulares y comerciales" de la energía solar. Cabe recordar, por otra parte, que ese mismo año la Legislatura chaqueña sancionó por unanimidad la adhesión a la ley nacional 27.424 que estableció un régimen de fomento a la generación distribuida de energía renovable integrada a la red eléctrica pública.
Si se presta atención a lo que ocurre en el mundo desarrollado, se puede observar que la mayoría de los países apuestas a una diversificación de su matriz energética por varias razones fundamentales. En primer lugar, porque dependiendo de una sola fuente de energía un país o una región se expone a riesgos significativos. La historia reciente demuestra que eventos geopolíticos, conflictos, o problemas climáticos pueden afectar severamente el suministro de energía si la matriz depende de unos pocos recursos. Diversificar reduce esta vulnerabilidad al dispersar los riesgos. Dicho de otro modo, si una fuente de energía se ve afectada (por ejemplo, debido a desastres naturales), otras fuentes pueden compensar la brecha, manteniendo un suministro estable.
Los niveles de radiación solar que se registran en la provincia y la región son un recurso que no se debe desaprovechar. Si bien en este momento la economía no ofrece las mejores condiciones para iniciar algunos proyectos, sería conveniente no perder de vista aquellas iniciativas que a largo plazo pueden contribuir en forma significativa a la seguridad energética.










