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Los efectos nocivos del vapeo

El vapeo, es decir el acto de inhalar el vapor creado por un cigarrillo electrónico, es una práctica que se promociona como alternativa al tabaquismo convencional, pero esconde una serie de efectos nocivos que muchas veces no son tomados en cuenta por los consumidores. Aunque algunos lo perciben como una opción menos perjudicial, numerosos estudios han revelado que el vapeo conlleva riesgos significativos para la salud.

El consumidor de cigarrillos electrónicos debe saber que los líquidos utilizados en los vaporizadores contienen sustancias químicas dañinas, incluyendo nicotina. Uno de los principales peligros del vapeo radica en su potencial adictivo, especialmente en jóvenes y adolescentes, que pueden verse atraídos por los sabores dulces y la aparente falta de riesgos asociados. Sin embargo, la nicotina presente en los líquidos puede provocar adicción, afectando el desarrollo cerebral en etapas críticas.

Distintos estudios han vinculado el vapeo con problemas respiratorios, daño pulmonar, enfermedades cardiovasculares y complicaciones durante el embarazo. La vaporización también puede exponer a los usuarios y a quienes los rodean a sustancias tóxicas y partículas finas que pueden causar irritación pulmonar y otros problemas de salud.

La Organización Mundial de la Salud advierte que no existen pruebas científicas que demuestren que los cigarrillos electrónicos ayudan a las personas a abandonar el hábito de fumar. En realidad, todo indica que lo que en realidad ocurre es todo lo contrario. Según el organismo internacional, existen pruebas alarmantes sobre los efectos adversos que generan en la salud. En Argentina la importación, distribución, comercialización y la publicidad o cualquier modalidad de promoción del cigarrillo electrónico está prohibida en todo el territorio nacional. Sin embargo, la última Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes reveló que en nuestro país el 7 por ciento de los adolescentes de entre 13 y 15 años consumía estos productos, y que el 14 por ciento de los chicos consultados reconoció que alguna vez los probó.  Al parecer las estrategias de comercialización de las multinacionales del tabaco apuntan a ese segmento de la población. En ese sentido, el informe de la OMS confirma que los niños de 13 a 15 años consumen cigarrillos electrónicos en tasas superiores a las de los adultos en todas las regiones en las que tiene presencia el organismo internacional.

En octubre de 2019 se registró en nuestro país el primer caso de un paciente al que se le detectó una grave afección pulmonar asociada al vapeo. El incidente ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires e involucró a un hombre de 30 años que había comenzado a consumir cigarrillos electrónicos siete meses antes. En esa oportunidad, los médicos que lo atendieron, explicaron que el paciente llegó con dificultades para respirar y que luego de los controles se le diagnosticó una afección provocada por la acumulación de proteínas y lípidos en los alvéolos pulmonares que se conoce como proteinosis alveolar pulmonar. Con el paso de las horas el cuadro de salud del paciente se agravó, lo que derivó en una internación en terapia intensiva con asistencia respiratoria. Por suerte logró salir del estado crítico y se recuperó en forma favorable. Su caso fue el primero registrado en el país de una patología pulmonar asociada al vapeo, como se denomina a la inhalación del vapor generado por los cigarrillos electrónicos, que son dispositivos creados en China en el año 2004, que utiliza una pequeña batería para calentar una solución líquida y convertirla en vapor. Su diseño generalmente imita un cigarrillo, un cigarro o una pipa. En general, el aparato contiene un cartucho recambiable o recargable pero también existen dispositivos descartables. Las organizaciones no gubernamentales que trabajan por el derecho a la salud de los consumidores observan que las principales sustancias que contiene el líquido son propilenglicol y glicerina vegetal, nicotina en diferentes dosis, sabores y aromas. También señalan que el empleo de variados sabores en los cigarrillos electrónicos los hace atractivos para los adolescentes, aumentando la posibilidad de adicción temprana. Por todo lo expuesto, los cigarrillos electrónicos no son una opción segura y pueden tener efectos nocivos significativos para la salud.

Los consumidores tienen derecho a estar informados sobre los efectos nocivos del vapeo y los cigarrillos electrónicos. También se deben reforzar los controles para evitar la comercialización de estos productos que, vale recordar, están prohibidos en todo el territorio nacional.

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