Como cada 18 de mayo, hoy se celebra el Día de la Escarapela
La cinta celeste y blanca tiene una historia especial, desde su creación hasta convertirse en un símbolo oficial y educativo. Fue creada por Manuel Belgrano durante la Campaña al Paraguay, ante la necesidad de distinguir a sus tropas de las fuerzas realistas españolas. La celebración fue una iniciativa del Consejo Nacional de Educación en la década del 30 y oficializada en 1941.
Este sábado 18 de mayo, se celebra el Día de la Escarapela, una fecha importante en el calendario argentino, en la que se rinde homenaje a uno de los símbolos patrios más emblemáticos del país. La insignia viste a los argentinos y decora sus entornos con los colores blanco y celeste, que representa la identidad nacional y los valores de la sociedad argentina.
Durante esta jornada, las escuelas y diversas instituciones organizan actos y eventos para conmemorar la importancia de la escarapela. Se llevan a cabo ceremonias en las que se entona el himno nacional, se realizan discursos alusivos y se promueve la participación de la comunidad en actividades que refuerzan el sentido de pertenencia y el orgullo por los símbolos patrios.
La escarapela no solo es un accesorio que se luce en la vestimenta, sino que también encuentra su lugar en la decoración de hogares, oficinas y espacios públicos.
Bandas, moños y otros adornos con los colores patrios se multiplican por las calles, demostrando el compromiso y amor de los argentinos hacia su país.

ORIGEN
La escarapela argentina fue creada por Manuel Belgrano durante la Campaña al Paraguay. Enfrentando la necesidad de distinguir a sus tropas de las fuerzas realistas españolas, Belgrano observó que la falta de distintivos claros en los uniformes llevaba a la confusión en el campo de batalla.
Reconociendo este problema, el 13 de febrero de 1812, Belgrano envió una carta al Triunvirato solicitando la declaración de una escarapela nacional que evitara estas confusiones.
Cinco días después, el 18 de febrero, el Triunvirato decretó su uso y así nació la escarapela azul celeste y blanca, que suplantó al distintivo rojo previamente usado.
El origen de los colores celeste y blanco de la escarapela son objeto de diversas teorías, aunque no existe una constancia cierta de su elección. Algunas versiones sugieren que los colores podrían reproducir el cielo, representar a la casa de los Borbones o rendir homenaje a los regimientos de Patricios y Húsares durante la segunda invasión inglesa.
Otra teoría las vincula a las cintas que French y Beruti repartieron durante los decisivos días de mayo de 1810. Pese a las diferentes hipótesis, la escarapela se consolidó como un símbolo de identidad y unión entre los patriotas.
La celebración del Día de la Escarapela fue una iniciativa del Consejo Nacional de Educación en la década del 30. Inicialmente propuesta en 1935, la fecha del 18 de mayo fue oficializada en 1941.
Esta conmemoración busca destacar la importancia de este símbolo patrio en la historia argentina y reforzar su relevancia, especialmente en el ámbito educativo, donde se enseña a las nuevas generaciones sobre su significado y la historia de su creación.















