División de Delitos Tecnológicos: "El principal riesgo de seguridad digital es el propio usuario"
Tras el robo de la base de datos del Renaper, se pide tomar los recaudos necesarios a la hora de efectuar trámites o transacciones online.
La noticia de que delincuentes tecnológicos accedieron a la base de datos de Registro Nacional de las Personas (Renaper) y la robaron constituyó otro golpe a la seguridad digital en la República Argentina. Tras el acceso indebido a la información sensible de todas las licencias de conducir nacionales, se filtraron fotos, números de DNI, huellas dactilares y número de trámite de los 47 millones de argentinos e incluso de personas ya fallecidas, lo que hizo saltar las alarmas de quienes conocen y trabajan en el rubro de la seguridad informática.

POSIBLES CONSECUENCIAS DE LA FILTRACIÓN
Ante tamaña novedad que compromete a todos los habitantes del país, NORTE consultó con especialistas de la Policía del Chaco a fin de conocer cuáles son los riesgos e implicancias reales de esta fuga.
Carlos Barreto, de la División de Delitos Tecnológicos de la fuerza de seguridad provincial, comentó que "respecto de lo sucedido con la base del Renaper, los expertos se han concentrado en conocer cómo ingresaron los intrusos en el sistema. La copia de esa información tan sensible por supuesto que es un problema y hubiera sido mejor que no hubiera ocurrido, pero hoy en día tras la experiencia de la pandemia los sistemas de seguridad diseñados para operar digitalmente se apoyan en las validaciones vía datos biométricos, ya que se registraron muchos casos de suplantaciones maliciosas que terminaron en solicitudes de préstamos bancarios o de tarjetas de crédito. Estas entidades actualizaron sus sistemas para corroborar fehacientemente en cada operación sensible que quien está operando es el titular de la cuenta, de modo que creo que el impacto de esta filtración será mucho menor que si se hubiera producido hace una década o cinco años".
Barreto enfatizó que "en la casi totalidad de los ciberdelitos los intrusos acceden por un error humano. La mayor debilidad del sistema de usuario y clave es que la persona facilite esos datos, lo cual es como dar las llaves de la puerta de su casa. Por eso es que se han implementado otras formas de validar la identidad como los dos pasos, el código token, el reconocimiento facial y de huellas dactilares. El phishing -suplantación de identidad- es la técnica más utilizada hoy en día para robar datos. Tiene como objetivo hacerse con la información de acceso de las cuentas a través de la participación del propio damnificado. Es una práctica de ingeniería social. La gente tiene una idea equivocada de que la ingeniería social es algo complejo y que exige conocimientos y recursos. No es así. Un ciberdelincuente hoy no necesita tener conocimientos de informática. Y nos encontramos con que una aplicación como Telegram, cuyos servidores están en Rusia, no puede ser alcanzada por la legislación internacional, dado que ese país no se ha adherido a ningún tratado al respecto y por ello es que las actividades ilegales campan a sus anchas en esa plataforma. Ya no hace falta entrar en la dark web".












