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Impacto del cambio climático en la salud

Las olas de calor y jornadas de clima extremo que en forma cada vez más frecuente se registran en distintas regiones del mundo impactan en la salud humana y en los próximos años podrían provocar un mayor número de muertes. Así lo advierte la Organización Mundial de la Salud en un informe en el que señala que estos fenómenos afectan a los grupos de población más vulnerables, como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

Es probable que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos haya tenido en cuenta la advertencia de la OMS para dar la razón, esta semana, a un grupo de 2000 mujeres adultas mayores de Suiza que llevaron su reclamo ante esa corte para denunciar la inacción del gobierno de su país frente a las amenazas del cambio climático. En su presentación, las activistas plantearon la necesidad de considerar al cambio climático y sus efectos como una vulneración a los derechos inherentes a todos los seres humanos. Los abogados que las asesoraron explicaron que la sentencia del tribunal con sede en Estrasburgo marca un precedente y deja abierta la posibilidad de nuevas demandas contra aquellos Estados que no cumplan con los acuerdos internacionales firmados para mitigar los efectos del cambio climático. En este caso, las demandantes argumentaron que Suiza no adoptó medidas significativas para reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases contaminantes y de esa manera contribuyó al calentamiento global, lo que supone un riesgo para sus vidas, especialmente en aquellas jornadas de calor intenso. En agosto del año pasado los suizos soportaron días agobiantes con temperaturas superiores a los 37 grados en regiones donde la mayor parte del año registra jornadas frías o muy frías.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que el Estado suizo no respetó algunos derechos humanos al incumplir los compromisos asumidos para la reducción de emisiones.

El año pasado, un informe elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) confirmó que el cambio climático está impactando en la salud de la población mundial. Según los expertos, impacta de manera directa a través de fenómenos climáticos extremos como olas de calor, huracanes, tormentas o lluvias intensas; y de manera indirecta al afectar la calidad del aire, tierra, agua y entorno natural, dañando la agricultura, los bosques y los medios de vida.

Por otra parte, la OMS informó que algunas enfermedades transmitidas por vectores, como el paludismo y el dengue, son muy sensibles a los cambios de temperatura y pluviosidad. Según el organismo internacional, el cambio climático ya está contribuyendo a la carga mundial de morbilidad y anticipa que su contribución aumentará en los próximos años. Si, como afirman los expertos de la OMS, el cambio climático supone una amenaza creciente para la seguridad sanitaria global, es necesario generar una mayor conciencia sobre la necesidad de adoptar medidas de prevención. Dicho de otro modo, el mundo está ante la presencia de una amenaza emergente para la salud pública que no debe ser subestimada. Este nuevo escenario (así lo advierte la OMS) cambia la manera en que se debe considerar la protección de las poblaciones vulnerables. Se debe tener en cuenta, además, que la relación entre salud y la variabilidad del clima adquiere una enorme importancia en nuestra provincia que también está expuesta a sufrir algunos desastres naturales provocados por las olas de calor, las sequías o inundaciones que, como se dijo, pueden potenciar algunas enfermedades. Se debe tener en cuenta también que, según el citado informe de la Organización Mundial de la Salud, los efectos sobre la salud vinculados al cambio climático tienen su mayor impacto en las poblaciones de menores recursos, porque son las que se encuentran más desprotegidas en relación a las alteraciones del medio ambiente. Es que la extensión de las enfermedades transmitidas por vectores depende, en gran medida, de los cambios en la vegetación, disponibilidad de reservorios o huéspedes intermedios asociados a los efectos directos de la temperatura y la humedad sobre los parásitos y vectores. También hay que tener en cuenta que el aumento de las precipitaciones, por ejemplo, afectan a las poblaciones que habitan las zonas costeras o riberas de ríos y, en mayor medida, a los que viven en asentamientos irregulares.

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