Camiones de USA: ¿por qué son tan diferentes?
Los vemos en las películas y series, los camiones que circulan por EEUU son únicos en su tipo en el mundo y eso tiene una explicación: el tamaño del país.
En Europa las rutas heredadas del Medioevo hicieron que los camiones fueran diseñados para trayectos con muchas curvas hasta la llegada de las autopistas , pero en algún momento hay que dejarlas y seguir por rutas trazadas -en algunos casos- en la época del Imperio Romano.

Así los camiones europeos se enfocaron en la eficiencia mecánica y la facilidad de conducción.
En EEUU desde 1900 los transportistas se enfrentaron a largos trayectos con muy poca infraestructura de descanso o reabastecimiento, por ello desde entonces se busca que el camión sea potente para viajar más rápido y tengan todo el confort para comodidad del conductor.

Hubo una época en que los fabricantes europeos fueron pioneros en las rutas del Norte, pero después de la Segunda Guerra Mundial los norteamericanos dominaron el mercado y se convirtieron en un referente en el país.
Los fabricantes de Norteamérica pensaron en las necesidades de las empresas y también en los tipos de recorridos que acostumbran, por lo que rápidamente fueron adaptados a estas vías.
Hoy las marcas preferidas por las empresas de transporte son Peterbilt, Mack, Kenworth y Freightliner.
TRADICIÓN
En EEUU los constructores tienen la característica de diseñar los camiones grandes y robustos, por lo que cuando aparecen en la ruta se imponen visualmente.
Es un estilo que data de cuando el consumo de combustible no era un verdadero problema y algunos modelos literalmente parecían cajas.

En la cabina también se acostumbra a tener más espacio que en un camión europeo. Esto es particularmente por las largas distancias entre cada estado.
La mayoría de los camiones Made in Usa, tienen motores grandes, que pueden oscilar de 500 hasta 800 caballos de fuerza, acompañados de transmisiones automáticas de gran eficiencia con la última generación.
Esta capacidad los ayuda a remolcar cargas pesadas de gran tamaño durante largos trayectos. Además, tienen bajo consumo de combustible para que pueda rendir buen tiempo sin hacer paradas y minimizar el gasto.
Las normas y regulaciones para el transporte en Estados Unidos son bastante estrictas con todo tipo de vehículos.

Los fabricantes han logrado adaptarse a todas las instrucciones, como medidas, capacidad de carga y limitaciones en la potencia para que no excedan la velocidad, lo que llevó a que la mayoría de las marcas hayan cambiado su estética brutal por líneas más aerodinámicas, aunque siguen siendo verdaderos monstruos de las rutas.










