Burnout: qué es y por qué lo catalogan como una "relación tóxica con el trabajo"
El análisis a fondo llega desde el psicólogo Benjamín Prieto Piragine. En esta entrevista, desentrañamos sus consecuencias, tanto en la vida privada como en el rendimiento laboral de las y los trabajadores.

El estrés laboral es una respuesta física emocional o mental del organismo ante situaciones laborales que son percibidas como desafiantes, amenazantes o excesivas para una persona. Esto significa que cuando la demanda del ambiente excede los recursos que el propio entorno aporta o que el individuo es capaz de generar. El estrés laboral no es algo nuevo ni exclusivo de nuestra época.
Benjamín Prieto Piragine (MP 777) estudió psicología en la Universidad Nacional de Córdoba. Ejerce la profesión en Resistencia de forma presencial y virtual. Atiende a jóvenes y adultos, en algunos casos también atiende a niñas y niños o adolescentes pero si llegan acompañados de los padres.
En esta charla telefónica el psicólogo antes de hablar puntualmente del síndrome de burnout se detuvo a definir qué es el estrés. "Desde que el hombre y la mujer trabajan no existió nunca un sujeto que no haya experimentado de una manera negativa la carga de trabajo, la presión del tiempo, el conflicto entre compañeros de trabajo, la inseguridad laboral, entre muchos otros factores".
"El estrés laboral no es algo nuevo ni exclusivo de nuestra época. Lo que sí es exclusivo de nuestra época es la conciencia de fomentar el bienestar y la salud en las organizaciones de trabajo. Un simple repaso, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad los individuos han puesto de manifiesto instrumentos para mejorar su bienestar laboral. Por ejemplo, la reducción de las inhumanas jornadas de trabajo, el desarrollo de medidas de higiene en el trabajo, la prevención de riesgo laboral, estos son logros alcanzados en buena medida a partir del surgimiento de los movimientos obreros organizados".
— ¿La ciencia también trabajó en este sentido?
— La conciencia de mejorar el bienestar y la salud laboral de los individuos no provino solamente de los movimientos obreros sino que también de otras fuentes y contextos. Por ejemplo, las ciencias sociales, la psicología del trabajo, entre otras ciencias que han realizado importantes contribuciones para mejorar la calidad laboral de los individuos. La ciencia ha intervenido en estos campos desde hace por lo menos cien años.
— Hablamos del estrés laboral de los adultos pero los niños / niñas sufren la vuelta a clases, por ejemplo. ¿Existe diferencias? ¿Cuáles son?
— Así como el estrés no está limitado a una época específica, tampoco se lo puede asociar al sexo o a la edad. Al igual que el adulto el niño sufre estrés. En este sentido las diferencias se presentan principalmente con el contexto donde se producen y no tanto con el mecanismo. Por ejemplo, cuando hablamos de estrés laboral estamos hablando de un estrés que se produce a raíz de una demanda laboral que excede los recursos que el propio entorno laboral aporta o que el individuo es capaz de generar. Cuando hablamos de estrés escolar o académico hablamos de un estrés que se produce a raíz de una demanda que excede los recursos que el propio entorno aporta o que el individuo es capaz de generar.
El sujeto con síndrome de burnout se focaliza tanto en lo laboral que pierde su sentido de vida, deja de contar con elementos que lo enriquecen como persona, como por ejemplo, ciertos lazos afectivos.
Si bien el estrés laboral y académico son actividades diferentes no es menos cierto que en ambas situaciones o en ambas actividades los sujetos involucrados se enfrentan a situaciones que son percibidas como desafiantes o amenazantes. Tanto el niño en el colegio como un adulto en un ambiente de trabajo están sujeto a cumplir ciertas reglas, tiene ciertas presiones y cargas o responsabilidades, deben lidiar con situaciones que no siempre son agradables. En ese sentido son ambientes que tiene cosas en común, el sujeto - ya sea en el trabajo o en ambiente académico - en algún momento se va a encontrar con situaciones, estímulos y factores que lo van a estresar de una u otra manera.

— ¿Qué es el síndrome de burnout o síndrome del quemado?
— Este es una consecuencia que se pueden derivar de una exposición prolongada a estímulos y factores estresantes. Del síndrome de burnout o síndrome del quemado recibí muchas consultas en estas dos últimas décadas.
Dentro de su esquema general hay que entenderlo como una estrategia de afrontamiento disfuncional cuya prolongación en el tiempo deriva en consecuencias negativas para la salud y el bienestar del trabajador. Por ejemplo, jaqueca, úlcera, alteración de los sueños y pérdida de la eficacia del trabajo. Se puede definir al burnout como una respuesta prolongada a la presencia crónica de estresores emocionales e interpersonales asociados al puesto de trabajo.
— ¿Cómo detectar que tengo síndrome de burnout?
— Existen al menos tres elementos característicos del síndrome de burnout. El primero se refiere al agotamiento emocional, el cual representa la manifestación más evidente y la cualidad central del burnout. Cuando las personas experimentan este síndrome refieren vivencias de cansancio emocional - como si su trabajo los vaciara emocionalmente. Este componente genera alejamiento o distanciamiento emocional y cognitivo respecto del puesto de trabajo.
Otro elemento característico es la despersonalización, lo cual implica un intento de eludir el trato individualizado de aquellas personas con las que se interactúa en el trabajo. El tercer elemento se refiere a la falta de realización personal en el trabajo, los individuos desarrollan un sentimiento de ineficacia o incapacidad para realizar su trabajo correctamente o para que este tenga algún impacto positivo. El sujeto se focaliza tanto en lo laboral que pierde su sentido de vida, deja de contar con elementos que lo enriquecen como persona, como por ejemplo, ciertos lazos afectivos.
— ¿Cómo afecta esto al rendimiento laboral?
— Antes me gustaría subrayar algo, la principal repercusión del síndrome burnout es la afectación a la esfera privada de nuestra vida. Porque el burnout son como respuestas, estrategias, maneras de las que se vale el sujeto para responder al exceso de carga de trabajo. Son maneras que el sujeto busca para reducir la carga de trabajo. En lugar de hacer recortes en el trabajo, eliminar algo de la parte del trabajo o reducir las horas dedicadas al trabajo, el sujete hace recortes en su propia vida para poder sobrellevar la carga del trabajo. De esta forma la persona se termina alienando al trabajo. El ámbito más afectado termina siendo el ámbito personal en aras de salvaguardar nuestro vínculo con el trabajo. El burnout sería como esa relación tóxica que tenemos con nuestro trabajo, nos hace mal pero no podemos dejar. Dejamos todo lo otro, nuestros amigos, nuestras amigas, los familiares y nos encerramos en esta relación y quedamos atrapados en ella. Lo más afectado es nuestra vida personal y nuestra relación con el trabajo.
Dentro del ámbito laboral la persona con síndrome de burnout puede reducir la frecuencia de interacción con los colegas y los clientes, así como empobrecer la calidad de relación. Por ejemplo, se muestra inquieto e impaciente por determinadas situaciones. Hay consecuencias actitudinales, en ocasiones las personas con burnout desarrollan actitudes negativas hacia los clientes o pacientes, el compromiso con la organización también puede deteriorarse. Después vienen las consecuencias conductuales, el abandono de la organización, la rotación, el ausentismo, la reducción de rendimientos, son las principales manifestaciones conductuales dentro del trabajo.

— ¿Cómo prevenir estas cuestiones?
— Hay personas que están más vulnerables a quemarse que otras. Esto tiene que ver con características individuales sino con las características del trabajo donde se encuentran. Por ejemplo, la sobrecarga de trabajo y las presiones temporales se considera como la predisposición primera al burnout. Otro estresores son los conflictos y la ambigüedad en el rol de trabajo lo cual incrementa el riesgo de quemarse. La falta de recurso, especialmente la falta de apoyo social por parte del supervisor es otro de los precipitantes a este síndrome. La falta de control sobre la interacción y la ausencia de retroalimentación sobre el trabajo realizado aumenten el nivel de quemazón.
Sobre las características individuales - los estudios sobre este aspecto han encontrado mayores niveles de burnout entre aquellos empleados con menor experiencia laboral, los solteros y aquellos con mayor nivel educativos. Después hay características de la personalidad que tienen que con los niveles de autoestima.
Es importante tener y valorar la vida privada
Uno de los factores para prevenir el estrés laboral es cuidar la vida fuera del trabajo. Sin embargo, hoy en día por el contexto social y económico que vivimos es difícil separar el trabajo de la vida privada. El uso de la tecnología como el celular, hace que llevemos un ámbito a otro, el trabajo a la familia y la familia al trabajo. Incluso llevamos trabajo a la casa, recibimos mensajes o llamadas a cualquier hora del día y en cualquier día de la semana.
Al respecto el psicólogo Benjamín Prieto Piragine (MP 777) advierte que "es importante tener y valorar la vida privada. Hay personas que son más vulnerables a desarrollar estrés, los solteros o quienes están aislados de sus familias y amigos, estas tienen más posibilidades de ser absorbidas por su trabajo. Están predispuestas a terminar cazándose con el trabajo. Por eso insisto que es importante tener una vida privada y valorarla".

La vuelta a clases generar estrés en los niños y las niñas
Así como el estrés no está limitado a una época específica, tampoco se lo puede asociar al sexo o a la edad. Al igual que el adulto los niños y las niñas sufren estrés. El ambiente escolar cuenta con factores y estímulos que son estresante. En diálogo con Benjamín Prieto Piragine (MP 777) explica que los chicos saben que volver al colegio y retomar las actividades es otra vez someterse a determinadas situaciones que les pueden resultar desagradables. Hay factores como la presión y la carga de tener que estudiar, respetar horarios, rendir examen y lidiar con compañeros que no quieren ver.
Un ejemplo claro que puede provocar estrés a un chico o una chica es el hecho de volver a sufrir bullying o acoso escolar. Los niños y las niñas que saben que tienen que volver a lidiar con las personas que los maltratan – "esa persona no la pasa muy bien en los días previos o en estos primeros días de clases".
Prestar atención a los niños
Para evitar que los niños y las niñas sufran estrés hay que tener en cuenta tres puntos. Hay que prestar atención a lo que les paso a los niños, a uno mismo y al colegio. Sobre uno de este punto, de prestar atención a uno mismo, el psicólogo Benjamín amplifica, "hablo de las expectativas que ponen los adultos sobre los chicos. Sobre lo que se espera de ellos en la edad escolar y en el aprendizaje. Ese ideal de niño o de hijo que buscamos que sea el perfecto estudiante: esa es una carga que en ocasiones no nos damos cuenta de cómo repercute en los niños. Esa presión de que saquen 10 en todo es muy grande. Es importante estar atento a cada hijo / hija".
El psicólogo vuelve a sus palabras, hace pausas y subraya su posición. "Hay que prestar atención al individuo, al niño, para saber si cuenta con los recursos cognitivos, simbólicos y físicos para poder afrontar la situación en que se encuentra. Hay que ser lo más realista posible. A los niños y a las niñas hay que facilitarle las cosas antes que complicarlas. También hay que prestar atención al colegio, porque puede pasar que el chico cuenta con todos los recursos para afrontar determinadas situaciones que el ambiente escolar requiere y demanda, pero el problema está en el ambiente escolar. Es necesario estar al tanto de las interacciones que el chico tiene con los compañeros".













