Todo lo heredado genera un compromiso millonario
Avanza la auditoría sobre la última gestión de Jorge Capitanich. Faltan costos elementos que comprometen directamente al exdirector del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda, Diego Arévalo. También se detectaron deudas siderale y gastos descontolados.
El Ipduv registra una importante deuda con empresas constructoras por obras que debían ser financiadas con fondos provinciales, deuda que supera los $600 millones a valor histórico por certificados impagos de trabajos ya ejecutados, algunos con fecha de febrero del año 2022 y que, si se actualizara el valor de UVI, constituyen una deuda superior a $1.200.000.000.
También, en lo que refiere a obras de infraestructuras faltantes, la deuda heredada asciende a más de $25.000.000.000. Obras cuya ejecución resulta absolutamente necesaria en los barrios que ya han sido entregados, muchos de los cuales se encuentran aún en construcción y que han sido ocupados por familias que, con su presencia, impiden la continuidad de las obras.
Los últimos tres años se gastaron a través del Programa Mejorar un total de $1.700.000.000 anuales, de manera desordenada y sin controles adecuados. Esta situación se encuentra actualmente en relevamiento de información a los efectos de continuar detectando inconsistencias.
Respecto al inventario de equipamientos propios del Instituto, se pudo constatar el faltante de una cámara fotográfica marca Nikon con un valor de USD 2000, que fue adquirida en el mes de abril de 2023. Además, el faltante de numerosas notebooks y de un proyector que, de acuerdo con el inventario de bienes registrados con anterioridad, se encontraban afectadas al directorio del Ipduv.
Respecto a las líneas telefónicas entregadas a empleados y funcionarios, este organismo no fue ajeno a la situación general del gobierno provincial, ya que se solicitó y se efectivizó oportunamente la baja de más de 30 líneas activas, concluyeron desde el organismo.











