Las colmenas del centro chaqueño están con ínfimos rindes
El productor y técnico apícola Dalmiro Ávalos describió el panorama. La campaña está finalizando con rindes de dos a tres kilos por colmena.

SÁENZ PEÑA (Agencia). La producción apícola en el departamento Comandante Fernández atraviesa un momento "malo", provocado por la sequía que "empobreció productivamente a las colmenas" que entregaron no más de tres kilos de rinde por cajón. Los colmeneros del centro provincial señalan que "excepcionalmente algunos productores llegan a los tres kilos por colmena, en promedio".
El rendimiento normal en nuestra zona era de entre veinticinco y treinta kilos, excepcionalmente cuarenta kilos por colmena y en la campaña finalizada la mayoría apenas superó los dos kilos", afirma Delmiro Ávalos, productor y técnico apícola. "Si completo un tambor, estaré conforme", dice el productor sáenzpeñense, resignándose al resultado de una zafra "pobre", resultado de la sequía que aún no termina en el departamento Comandante Fernández.
El caso de Ávalos refleja la realidad de otros apicultores de la zona que, por ejemplo, con el trabajo realizado sobre más de cien cajones apenas están logrando completar un tambor de trescientos kilos de miel. "En 2022 la cosecha que obtuve de los ciento cuarenta cajones fue de doce tambores y medio, es decir que en la comparativa con lo obtenido en 2023 apenas un tambor, la diferencia es abismal", refleja el productor.

NATURALEZA DESNUTRIDA
La "conformidad" de Delmiro Ávalos con el tambor completado es porque él es consciente de "la carencia en la flora provocada por la falta de humedad". La continuidad de la sequía y la falta de agua afectan a las abejas "que necesitan del vital líquido y de la flora". El calor con picos de temperaturas elevadas "hace que la flores tengan poco néctar y no puedan ofrecer a las abejas el ingrediente necesario para la producción de miel".
PRECIOS DEPRIMIDOS
En todo el proceso de producción de miel de los últimos cuatro años, además del impacto negativo de la sequía, se les adicionó a los apicultores los bajos precios que se les pagaba por la producción. En el caso particular del Chaco, se añadía un tercer ítem negativo: las mieles oscuras no estaban siendo una opción de compra para los mercados internacionales.
"En 2022 y hasta parte del 2023 estaban para atrás los precios que el mercado pagaba y ahora, con el dólar sincerado, los valores mejoraron pero aunque valga su peso en oro no hay miel para ofertar porque la sequía diezmó la producción", señala con desazón Ávalos. "Estamos nuevamente en un túnel sin salida porque, si bien las cotizaciones mejoraron, no tenemos miel para vender", refuerzan los productores consultados.
REGRESO DE LA DEMANDA
La demanda del mercado internacional y nacional vuelve a requerir mieles puras "y se estima que este año el requerimiento va a superar a la oferta de mieles".










